lunes, 19 de junio de 2017

¿Cómo se para un niño?, proyecto fotográfico Trasvestid_s

¿Cómo se para un niño?, así no, se ve muy afeminado,

Si me siento así y cruzo la pierna, no, me voy a ver muy niña, ¿muy niña?, sí ya sabes muy “nena”.

A ver así pongo cara de rudo, ¿cara de rudo?, jajaja sí de pocos amigos, de enojado por la vida, así están los hombres ¿no?

 

Yo, como muchas mujeres de mi generación y de muchas generaciones crecimos con imaginarios, ideas, creencias y colores que nos han dicho que un hombre debe verse de tal o cual manera, sí, construimos una imagen a partir de patrones de comportamiento y actuar que nos han enseñado cómo se supone que debemos vernos, pensar y actuar.

A las mujeres nos han dicho que debemos vestir de rosa, ser sensibles y vernos “femeninas”, también se han credo frases del domino popular como “corre como niña”, “no seas nena”, “compórtate como una dama”, todo, estereotipos de género que imponen cierto comportamiento.

Pero también nos han enseñado que verse, comportarse y sentirse hombre es diferente a como se ve, comporta y siente una mujer “los hombres no lloran”, “compórtese como un hombresito”, “es el hombre de la casa”, “parece bien que se ve maricon”.

Con todas estas ideas, creencias y estigmas me pare frente a la cámara de Alicia Cruz para participar en su proyecto fotográfico Transvestid_s, me puse una camisa café a cuadros, me despeine el cabello y despinte el carmín de los labios.

 

“Travestidos” aborda la feminidad y masculinidad que en el fondo cada persona tiene, sin importar su identidad de género, fue un proyecto de exploración con la finalidad de romper estigmas sociales. Desde la primer pared del costado derecho, el pasillo, bajo el árbol, el salón del fondo y hasta en el baño, pueden observar colgadas las fotografías impresas en tela, que muestran a hombres travestidos en mujeres y viceversa. Reseña de El Diario

 

Creería que por ser feminista me resultaría más fácil repensarme como hombre heterosexual y posar sin estigmas, pero no lo fue.


¿Cómo sería si fuera hombre?, ¿Quién sería?

Angie no es muy distinta a Ángel (si hubiera nacido con un sexo masculino creo que ese hubiera sido mi nombre), lo único que tenemos que nos diferencia es un cumulo de construcciones y recetas.

Crecí en una familia clásica familia conservadora de Aguascalientes, muchas veces escuche a mi padre como le decía a mi hermano que se comportara como un hombre y muchas veces renegué de que no me dejaran hacer algo por ser “niña”, no nos damos –ni nos dan la oportunidad- de ser y construirnos a partir de lo que vemos, creemos, y queremos ser.

 

Trasvestid_s me dio la oportunidad de repensarme y de colgar en el perchero esa construcción de mujer.

Les invito vayan y coloquen una a u o a Trasvestid_s

 

 

La exposición estará en la Galería Ártico hasta el jueves 22 de junio.


 

lunes, 12 de junio de 2017

Entre marchas y manifestaciones, Cañada vive!


Durante semanas las normalistas tomaron las calles, iniciaron parándose frente a las puertas de Palacio de Gobierno Estatal con pancartas en silencio, las ignoraron, siguieron, marcharon, levantaron la voz, tomaron calles, cerraron otras e hicieron que locales y autoridades municipales y estatales cerraran sus negocios por ellas iban  pasar.

Lo peor de todo son los discursos de odio contra ellas que incitaban a la violencia (ir a quemar la Norma, quemarlas vivas, golpearlas), se ha dicho que “esas no son señoritas”, “las mujeres de Aguascalientes no hacen esas cosas”, se ha juzgado su sexo-género por su comportamiento y en las fotos “no están tan buenas”, “parecen hombres”, “marimachas”, no es una pasarela de modas para que vengan  juzgar si les gusta o no, mucho menos a decir si su comportamiento es el adecuado para una “señorita”. 

Un miedo profundo que se propago en la sociedad, mi madre me marco muy apurada al celular para saber dónde estaba, le había llegado el chisme de que todo el centro era un caos (yo trabajo en el centro) y estaba angustiada, sí, habían pasado policías “advirtiendo” que las normalistas ya venían…

Bailaron frente a Palacio de Gobierno para manifestarse.

En Aguascalientes, el estado de la gente buena, somos así de buenos y de indiferentes, vivimos en una calma de provincia una que también queremos ver en las manifestaciones y marchas. Y no solo eso, cualquier cosa (evento, actitud) que salga de esa tranquilidad establecida es mal vista.


No hablo en vano, he salido de esa comodidad muchas veces a marchar y acompañar marchas, automáticamente eres etiquetado como “rebelde”, “revolucionario”, “raro” y un sinfín de sinónimos, pero somos esos que se quejan cuando la gente no ve que eso que nos afecta nos afecta a todos, por ejemplo las movilizaciones contra la violencia machista.

Las marchas, las movilizaciones de gente, las mantas y consignas son legitimas y un derecho de las personas, cierran calles es un grito físico de insatisfacción hacia lo que nos quieren decir que está bien, sí estoy de acuerdo es molesto, es cansado, llegan tarde a sus trabajos y con este calor es aun más insoportable, pero en verdad estamos dispuestos a soportar malas acciones y prácticas de los gobiernos.

No, no podemos condicionar las marchas, “¿deberían pedir permiso?”, “¿deberían marchar sin cerrar calles?”, ¿qué marchen sin hacer tanto ruido?”, que les parece que hagamos una ventanilla de “marchas” llenan documentos, completan el papeleo y entonces pueden marchar, exacto suena absurdo. Las marchas y las pintas, las calcas, los carteles, mantas son un grito para apropiarse de la libertad de expresión, de ejercerla y una forma de expresarle a los gobiernos y poderosos que no están de acuerdo con las prácticas, una forma de decir que están cansados.

Una de las peticiones era que la Normal Justo Sierra se mantuviera para mujeres, y estoy completamente de acuerdo con eso.

Cuando hablamos de feminismo, siempre pensamos además en un estándar de mujer privilegiada, la mujer blanca, acomodada con acceso a estudios y cierta solvencia económica que le permite leer, viajar, las normales de mujeres vienen a dar una oportunidad a un sector que es discriminado: mujeres, campesinas y de escasos recursos.

¿Acaso ellas no merecen recibir una educación?, ¿acaso ellas no pueden soñar en un mejor futuro?, o es que la educación como medio de empoderamiento sigue siendo tan complicado.

Ese discurso de que la educación debe ser equitativa y por eso deben de aceptar a hombres es una falsedad, cuando los hombres (género y sexo masculino) han contado con privilegios y las mujeres piden el acceso: las apartan, juzgan de locas o crean escuelas para “señoritas” porque la educación si es diferente para hombres y mujeres, y eso lo han dictado los hombres.

Las escuelas normales además crean comunidad y hermandad, el apoyo que reciben de otras normales es increíble, y aunque muchos de los lectorexs creerán que justifico la violencia o los actos de vandalismo no, no lo hago, creo que como en todo movimiento se debe controlar quienes participen para que esas acciones no deslegitimen el movimiento.

Las normalistas de Cañada Honda nos han dado un duro ejemplo, que no dejamos de ser ese estado que se queda quieto, la lucha de un sector o grupo debería ser la lucha de todxs.

Les invito a leer dos textos maravillosos sobre el tema:


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