lunes, 29 de febrero de 2016

Me gusta, me encanta, enoja, asombra, entristece. El día en que Facebook se puso sentimental



Amanecimos la semana pasada con la sorpresa de que Facebook ahora quiere que expresemos nuestro sentir en las publicaciones, estados y fotos de nuestros “amigos” o en las fan page que seguimos.
Ustedes creerán que es toda una novedad tecnológica o lo mejor del mundo mundial, sin duda tiene sus ventajas/desventajas y claro el gigante de las redes sociales evaluara si lo deja permanentemente.
Facebook llamo a estos 5 iconos: reacciones, que están ilustrados con emoticones muy divertidos: el clásico pulgar arriba: me gusta, un corazón para me encanta, un carita con los ojos medio cerrados para me divierte, otro con la boca abierta para me sorprende, otro llorando para me entristece y finalmente uno con el ceño fruncido y colorado para me enoja, 5 reacciones para definir todo lo que sienten, piensan y opinan de una publicación. Mark Zuckerberg publicó en su red social:La gente quería expresar la empatía y que sea cómodo para compartir una gama más amplia de las emociones”.



Facebook explica que cuando un estado es de un fallecimiento, perdida o algún sufrimiento ¿cómo vas a poner qué te gusta?, cuando lo que quieres es ser empático con esa persona, por lo que opto por opciones más “sutiles” para darle a los “usuarios más control de expresividad”.
Pero, ¿qué tiene de interesante poner más iconos con caritas divertidas?, varios de mis contactos me expresaron lo molesto que es ahora decidir entre dar like y 5 reacciones, a otros les gusta esta idea de expresar sus sentimientos o lo peligroso que será.

Pero cuáles son las ventajas y desventajas de las reacciones en Facebook:
-Lxs usuarios tendrán control de qué expresar en las publicaciones, qué les hace sentir, nótese que no existe un “no me gusta”, tal parece que la red social está en contra de lo negativo, pero si nos da sinónimos como me entristece o me enoja.
- ¿Podrán existir malentendidos?, lo que a uno le gusta al otro no, y qué tanto va a afectar en nuestra decisión de publicar estados, porque sabemos que cuando algo se publica deja de ser privado pero también hasta qué punto las y los usuarios van a pensar dos veces que publicar dependiendo de la reacción o no les importara.
-Y como los malentendidos se van a dar, será necesario que los usuarios mejoren su comunicación y empecen a escribir bien.
- Empresas, productos y marcas, si le piensan bien, tendrán toda una gama de posibilidades para convertir estas reacciones en números para sus empresas, ya que Facebook les estará ayudando a segmentar de mayor manera a su público y conocer que opinan los consumidores de una campaña, presentación o de un producto que va a salir al mercado, la calidad y la percepción. Habrá quien le dé solo like o alguien que “me encanta” a todo, pero por lo mismo se debe generar una estrategia de análisis y claro contar con un margen de error.
-Políticos: este año se renuevan 12 gobiernos estatales, y una gran cantidad de alcaldías y congresos locales, por lo que las redes sociales estarán llenas de publicidad invitándote a votar por tal o cual candidato, será sin duda interesante ver como las “reacciones” actúan en las publicaciones, desde los me gusta y encanta de los seguidores y los enoja o entristece de la oposición.
-Será el momento de crear campañas interesantes y no solo de compartir, comentar y dar like, sin duda tener más de una opción de expresarte va a generar ciertas tendencias en Facebook, por lo que los Community manager deberán estar listos no solo para interpretar un me encanta o me entristece.
-Una de las cosas que muy seguido me preguntan en los cursos de Comunicación digital es ¿qué publico?, bueno pues después de hacer mucha insistencia en que propongan contenido variado y diferente, esta nueva forma de dar reacciones es la oportunidad para hacer las cosas diferentes y ofrecer a los usuarios contenido que se gane un “me encanta”.
- “Celos”, leí el estado de un compañero que se quejaba de que ahora su pareja le iba a cuestionar sobre quién era la chica que le había puesto me encanta a una foto, así como el like lo fue en su tiempo de independencia, lo comento ahora, es una red social y no debe ser motivo para ocasionar problemas.
-Tampoco será necesario creer que alguien que le da “me encanta” a una foto será de inmediato tu nueva conquista.
-Una de las ventajas del like era su rapidez al “dar like”, entrabas en Facebook en un momento de ocio y le dabas like a varios estados, ahora te tomara un poco más ejecutar la acción y no solo eso, pensar en que “reacción” es la indicada.
- Siempre está y estará el clásico like.

Una amiga de Facebook me decía que faltaban muchos estados de ánimo y que los existentes no cumplirían con todo lo que nos hace sentir un estado u otro, creo que sin duda esto sería una exageración y algo innecesario.
Recordemos que Facebook es una aplicación que conecta y mantiene conectados a los usuarios, nos brinda información y genera una interacción, pero no es una persona que tenga emociones, es como si quisiéramos “humanizar” cada una de las acciones de Facebook y hacerlo en cierto sentido más humano al poder expresarle lo que sentimos sobre las publicaciones.


Me gusta ver esta nueva opción como un momento de libertad al poder decidir sobre nuestras acciones en las redes sociales, pero también sobre las responsabilidades de las mismas. Las reacciones en Facebook sin duda simplifican en 6 (contando el like) lo que debemos sentir y sobre cuales decidir, pero no significa que fuera de una pantalla no existan miles de sentimientos que se pueden plasmar sin un click, eso sin duda será lo más importante, no olvidar que fuera de la pantalla también hay una vida y que Facebook es solo una pequeña y gráfica representación.

lunes, 22 de febrero de 2016

Las mujeres en la política, parte 2

Soy mujer y soy joven, pero no es pretexto para exigir un trato especial o consideraciones por mi género, en eso recae la exigencia de muchas y el enojo de otros.
Es como si nos dijeran “¿felices?, alcanzaron lo que querían, ser consideradas en puestos sin experiencia, apellido o marido”, pues no, yo no estoy feliz y mucho menos satisfecha, por qué nos faltan varias cosas, una de ellas: empoderarnos.
Entendamos por empoderamiento: el poder de decisión sobre nuestro pensamiento, sexualidad, vida, actuar, decidir, aceptando las consecuencias de las mismas, Marcela Lagarde señala “el empoderamiento de las mujeres no tiene nada que ver con una revanchista contra los hombres”, explicó esto por las múltiples imágenes de la mujer golpeadora, machorra, que la cultura nos ha dado para ilustrar el empoderamiento.

Bueno y a dónde voy con este tema, en los actuales procesos electorales que estamos viviendo, se dan diferentes expresiones de apoyo y desprecio a los movimientos que buscan, primero la participación de la mujer, segundo su empoderamiento.
Es normal ver en las fotos en los medios de comunicación o de redes sociales a las pre candidatas acompañadas de hombres o voceros, ahora que deben armar las planillas se cuestionen: “nos faltan mujeres”, “no hay mujeres”, es ¿en serio?.

Primero, sí hay mujeres, segundo son las que mueven desde sus inicios los cimientos de los partidos políticos, en mis recorridos por las colonias del municipio capital y en una gran mayoría de los municipios he encontrado a las famosas “líderes seccionales”, aquellas mujeres que coordinan una colonia, son madres, profesionistas, esposas, pero principalmente hacen y viven la política, he escuchado a muchas y muchos quejarse de ellas, de su colmillo y “formas”, pero esa es una población de mujeres activa, sin capacitación y considerada solo cuándo se necesita.

Posteriormente nos encontramos con las que no se asumen como verdaderas candidatas, de qué me sirve tener una planilla de mujeres a la alcaldía si se asumen como “compañía” del candidato, una de estas mujeres en una rueda de prensa afirmo “estoy segura que una servidora va a ser su dama de compañía en la presidencia municipal”, el chiste no es solo creérselo, se debe de trabajar para “ser” la candidata y no solo una cara bonita.

Ya había comentado en el texto Las mujeres en la política, parte 1, que los partidos al sentir la “obligación” de postular a mujeres, seleccionan a los menos adecuados, y no, no es que quiera menospreciar a las candidatas, pero no solo es necesario ser mujer, se debe tener la preparación para ser.
Más que contribuir a que las mujeres alcancemos espacios, contribuyen a que las mujeres crean que “es necesario ser y parecer”.
  • Esposas/hijas/parientes, aquellas que creen que para alcanzar deben tener el apellido o que solo con el apellido van a lograr algo, también sucede que ellas no lo buscan pero por ser mujer con un apellido importante terminan en una lista.
  • Amantes, todas y todos conocemos a las que llegaron gracias al “acoston”, esa forma milenaria y negada dónde la moneda de cambio es el cuerpo, hasta qué punto se debe cambiar una oportunidad por “satisfacer” a alguien.
  • Feministas de aparador, aquellas que gritan, exigen, y usan los lentes morados, pero al momento de ejecutar las acciones, tomar las decisiones olvidan la sororidad y atacan.
  • Las “no había más”, aquellas que tienen las ganas pero no las bases suficientes para representar un puesto, ser mujer no lo es todo, pero no podemos lanzar a funcionarios sin experiencia, porque el entusiasmo no lo es todo.

Estoy a favor de las caras nuevas, de los rostros que vienen a refrescar la política, todos sabemos y escuchamos las críticas al sistema partidista mexicano, se cansan de los spots dónde prometen: “son los mismos que buscan robar más al pueblo”, la cuota de género nos da la oportunidad de eso, de traer nuevos rostros, de diversificar la política y hasta generar una esperanza.

Creo que los feminismos en la política deben fomentar en las mujeres el empoderamiento y el acompañamiento de las más experimentadas, el primero para creer en una misma y en nuestras capacidades, de tomar decisiones y arriesgarse, y el segundo porque en este ambiente es mejor tener alguien que te apoye.

Sigo creyendo que la cuota nos da la oportunidad de participar en puestos que no tan fácil serian otorgados a mujeres, pero no por eso carecemos de mujeres y no por eso debemos exigir todo por ser mujer, hoy veo a uno que otro partido discutir porque el Instituto Estatal Electoral les cambio la jugada y ahora buscan a mujeres hasta por debajo de las piedras “nos faltan mujeres” menciono una mujer, no les faltan mujeres, mejor preparen a las que están presentes y apoyen a las que quieren serlo.


lunes, 15 de febrero de 2016

Murciélagos en el estómago

Escribo faltando 20 minutos para que el día más empalagoso del año concluya.
Nunca he creído en las mariposas en el estómago, probablemente sean murciélagos o un dolor estomacal, gastritis o agruras, me ha pasado que veo a alguien, me gusta, pero días lo vuelvo a ver y me pregunto ¿qué le vi?
Probablemente crea querida lectora o lector que están frente a un “grinch” versión San Valentín que rompe los corazones de papel y truena los globos, están equivocados, en algún momento de mi vida fui igual de romántica o peor que muchos hoy en día, tanto era que desde enero elaboraba los regalos que prepararía para mis amigos o novio en turno. En una ocasión en la preparatoria borde en cruceta separadores personalizados para mis amigas y un cojín para él, elaboraba corazones, estrellas, flores y cajitas en origami, envolvía paletas, inflaba globos, y bueno, infinidad de detalles para demostrar mi amor o amistad, y no solo eso, era empalagosa con mis novios: mensajes, abrazos, besos, poemas, y un largo etcétera.
Pero llegó el momento en que se acabó, aún continuo con los detalles para las amigas y amigos (el año pasado les hornee galletas), pero poco a poco ha ido disminuyendo, no culpare en estas líneas a los crueles hombres que han roto mi corazón en muchos pedazos – creo que ellos tienen más por que culparme a mí-, pero sí creo que a lo largo de los años “experimentar” el amor nos cambia.
El sábado platicaba con un amigo sobre el amor romántico, le decía que no creía que existiera, primero porque el amor alguien menciono -sigo son recordar la fuente-  es el opio para las mujeres, es como si nos dijeran que no podemos odiarlos o estar en contra de ellos porque debemos ante todo amarlos, segundo, el amor no existía, antes era un contrato de poder entre hombres para adquirir más bienes: casarse con ella implicaba tener más tierras, ganado, dinero o poder y finalmente la idea casi receta de que después de conocerlo tendremos un final feliz.
No dudo de la ilusión del amor adolescente -yo también fui una de ellas-, de creer que es el príncipe azul que viene a rescatarnos -de los maestros, de la mamá que no las deja salir- y que él será para siempre nuestro primer y gran amor, y creíamos que nos cantarían al oído como Arjona (uno de mis gustos culposos a esa edad):
Me gusta porque es auténtica y vive sin recetas de esas que tratan de vestir al amor de etiqueta he venido a parar con la mujer que no soñé jamás pero también jamás fui tan feliz.
Con el paso de los años uno aprende que el amor es esa liberación masiva de dopamina, pero también aprende a base de lágrimas, desamores, rompimientos trágicos y dramáticos que el amor es un producto que nos cuentan e intentamos conseguir.
Pero antes de que sigan creyendo que no tengo corazón, si creo que el amor puede existir sin toda esa producción de cuento, existe cuando encontramos a alguien con quién platicar hasta tarde, cuando queremos que sea el o la primera en enterarse de una buena noticia o correr a sus brazos para que nos diga que todo va a estar bien, es con quién peleamos, discutimos, tenemos conflictos intelectuales, nos contradice, calla, pero al final siempre esta.
Para llegar a esto han pasado muchas lágrimas, botes de helado, noches de bar con las amigas y paquetes de pañuelos para consolar, pero, aunque no crea en esta idea romántica, creo que podemos llegar a un amor dónde todos los sentidos intervengan y estemos seguros de lo que estamos haciendo. 

Nunca he experimentado las mariposas o murciélagos en el estómago, pero sí esa alegría y tranquilidad de estar con alguien platicando y tomando una cerveza una noche de sábado.

Mujeres haciendo arte

A la luz de las velas nos recibió la Galería Ártica, muchos jóvenes esperaban a que iniciará el evento, después de la lectura de un poema y unas palabras de agradecimiento cortaron el listos que nos llevó a la galería donde poco más de 20 obras esperaban nuestras miradas.
Una amiga me platico de la exposición, tenía mis dudas, pero, me asombre mucho al saber que todas eran jóvenes que estaban iniciando la vida artística,  esperanza y mucha emoción era lo que seguro sentían.
Creo que di unas tres o cuatro vueltas a la galería para empaparme de los sentimientos, de los comentarios, lo que gritaban las paredes, las fotos al lado de su obra y ese sentimiento que quería salir de las paredes, cada lienzo tenía una historia, trazos seguros. objetivos enfocados, acuarelas firmes, y lo más importante: una causa.

"Después de escuchar en la calle que me gritaba cosas, le pregunte (al agresor) por qué lo hacía, me dijo que no sabía, que él no era así. Entonces me pregunté qué sentiría cada chava y quisimos plasmar su manera de reaccionar ante esas agresiones" Ana Karen González.
Mulata espacial, La tercera es la vencida, Vida miel, Cosmic Love, Perfección, Temple, Tocando lo intocable, son algunas de las obras que custodian los muros pálidos, ¿para dar color?, más que color te invita a reflexionar, hurgar en cada pincelada y llorar a su lado por la impotencia.
Ante tanta diversidad, le pregunte a Ana Karen cómo había formulado la idea a las artistas, a lo que me respondió "quería que me contarán cómo se sienten, cómo ven su cuerpo, cómo se aceptan, la violencia, de su aceptación, cómo se sienten ellas al ser mujer", muchas de las obras muestran cuerpos desnudos, ninguno igual al otro, pero debería llamar nuestra atención lo que estos muros gritan: una preocupación por el deber ser y aparentar ser.
Ana Karen tiene 21 años y monto esta exposición denominada "Mujeres en el arte", exposición colectiva donde artistas plasman lo que es "ser mujer para ellas", técnicas tan variadas como lo que cuentan en ellas: fotografía, óleo, acuarela, tinta, collage.
"se conocen más a artistas hombres, son pocas las mujeres que se conocen, pero si tienes talento hay que sacarlo", comentó Ana Karen, pero lo más importante que mencionó es que se "debe impulsar", es correcto, impulsar ayudará a que las artistas vayan cosechando en este campo.

Finalmente, esta obra nos grita como nos sentimos las mujeres ante la violencia, no estamos sordas, ni nos agrada, pero iniciativas como estas visibilizan y nos inspiran a seguir alzando la voz. Vayan a la galería Ártica, la exposición estará hasta el miércoles 17 de febrero.

lunes, 8 de febrero de 2016

La sororidad como pacto de vida



"Tú debes ser la mejor", "hacer, verte, hablar y sentir mejor que todas", me repetían cuando era más joven, no dudo que mis padres querían lo mejor para mí, pero desde temprana edad ya estaba convencida que tenía que ser la mejor y no importaba como le hacía para llevar boletas con calificaciones de excelencia.
Entonces recuerdo cuando mis amigos me preguntan si era cierto eso de: "mujeres juntas ni difuntas", y es que según ellos las "viejas se pelean por y de todo"
y no es que peleemos por todo, es que nos han enseñado que debemos alcanzar el poder en base a competir entre nosotras, es decir nosotras somos las rivales a vencer porque estamos en un mismo escalón y por alguna razón (algo así como la ley de la más fuerte) solo pocas pueden escalar al poder que tienen ellos.
Marcela Lagarde en Enemistad y sororidad: hacia una nueva cultura feminista, nos dice: " el mundo patriarcal no tolera la solidaridad que puede desarrollarse entre las mujeres por compartir la condición genérica más allá de las diferencias en sus situaciones de vida", así mismo Lagarde nos explica que cualquier mujer es una enemiga en potencia para nosotras y entre nosotras, todo a partir de la búsqueda del "reconocimiento del hombre y de su relación con él, de sus instituciones sociales y el amparo del poder", es decir buscamos tener su favor.
Hace tiempo me preguntaban porque algunas de las mujeres (en su mayoría las mayores) que están en la política, masculinizan su forma de vestir, andar y en ocasiones de actuar, ahora creo que parte de esa masculinización se debe a la búsqueda y acceso al poder desde una posición femenina. Es decir, entre mujeres competimos, y aunque no seamos muchas en la esfera pública, debemos luchar contra las mujeres por subir y al llegar debemos luchas contra ellos, porque no nos van a dar el poder, así como o así, nos obligan a arrebatarlo, luchar y sobre todo a no ser mujer, porque mujer es sinónimo de sentimiento, debilidad, por lo tanto, la cultura y la sociedad nos obligan a no ser para poder acceder.
Es por eso que las feministas hablamos de "sororidad" y Marcela Lagarde la explica de manera muy bella: “la sororidad es en esencia trastrocadora: implica la amistad entre quienes han sido creadas por el mundo patriarcal como enemigas.”
Por eso la sororidad es un bien alcanzable y peligroso para el patriarcado,  al deconstruir un modelo sociocultural donde las mujeres juntas ni difuntas,  se romper esta creencia y al trabajar de manera sórica creamos un modelo de apoyo y acompañamiento entre mujeres.
Eso es la sororidad, trabajar juntas por una causa.
Para lograr esto, se debe tener un pacto: ser sóricas. 
La sororidad no es un pacto que se logra de la noche a la mañana, es un trabajo constante que va desde el no criticar acciones, juzgar sin conocer los motivos, crear chismes, o decir que no se le ve bien el vestido, la sororidad implica transformar todas estas acciones y trabajar en equipo. 
Yo soy sórica, pero con un trabajo constante, que implica volver a construir lo dicho y la formación, a confiar/creer que se pueden formar lazos de mujeres por una causa.

Las invito a crear un pacto por la sororidad, un pacto dónde tengamos muchas causas, pero un mismo fin: la mujer. Y las invito porque todas somos feministas, somos mujeres, que hemos crecido creyendo que nuestra peor enemiga es la mujer.
Las invito también a leer: Quintaesencia Febrero

Quintaesencia Revista de Febrero

Llega el mes más romántico, dónde todos los aparadores y mensajes incluyen corazones, el aroma es dulce – a veces creo que huele a chocolate- y todo lo vemos con ojos de amor, pero ¿en verdad el amor debe ser así de romántico?, ahora culpo a los cuentos de hadas que nos han enseñado que enamorarnos es una receta que todas debemos seguir, que debemos buscar un príncipe azul, una hada madrina que nos ayude -acompañado de los animalitos del bosque-, debemos sufrir con una madrastra, hermanas malas o la bruja de la historia, ¡alto!, ¿en verdad queremos eso?.

Tal vez nuestro príncipe no es azul, las hermanas y madrastra son buenas, nunca llegara el hada madrina y en lugar de mariposas en el estómago simplemente no sentimos nada.
Hemos crecido en una sociedad que nos ha dicho: el amor “debe ser” y “es”, pero ¿qué es lo que realmente queremos?

Hoy queremos leer nuestra propia manera de amar.

Su revista digital Quintaesencia les presenta algunas de esas caras del amor, la manera en la que nos enamoramos, qué amamos y lo más importante una, dónde creemos que el amor es una decisión y ante todo una en la que debemos querernos a nosotras.

Es momento de contar nuestra propia historia, aunque no sea un final feliz.

QuintaesenciaR

Ve la revista: Quintaesencia Febrero



lunes, 1 de febrero de 2016

La primera del año, #AventuraMexicana

Escribo camino a casa, aún faltan cuatro horas de viaje, probablemente sea lo menos divertido entre un cólico y el saber la agenda que me espera esta semana.
Fue un fin de semana largo, de esos en los que desapareces de la rutina, tome a mi fiel maleta "la colorda" y emprendí la aventura a la mexicana.

El primero del año visitando a la renombrada Ciudad de México, conocer por primera vez la Plaza México, abrir mi propia cuenta de Uber, desayunar en el Cardenal, tortas de tamal, churros, chocolate y tortas de El Moro, cenar en la Casa de Toño y andar "ciudad mexicando".

Sin duda cada viaje es una nueva experiencia, son sabores, olores, amistades y enseñanzas, he aprendido que cada vez que deshago la maleta guardo historias y anécdotas, cada visita a la central es un anhelo y también un "no estas", para contemplar desde la ventana del autobús carreteras que siempre terminan llevándome a algún lugar.

Me encanta ver las luces de la noche en la ciudad que visito, ¿soy valiente?, no lo sé, he aprendido a disfrutar y a encontrarme a mí misma.

Probablemente cuando publique estas líneas ya esté en casa, tomando una taza de café y sacando de las bolsas los recuerdos con sabor a galletas de la Edison, a pan de la Ideal y aroma de un cielito querido.

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