lunes, 31 de octubre de 2016

Quintaesencia Octubre

Hoy pintamos la revista de rosa, pero no de ese rosa pastel, ni del rosa de Quinceañera, lo pintamos de rosa lucha, de rosa silencio y dolor de muchas familias, de una enfermedad que se carga en silencio y que cuando aparece llega sin pedir permiso, ni preguntar por fechas, ni cerciorarse de que tan feliz o plena es nuestra vida.


5, 700 mujeres mexicanas mueren al año víctimas de esta enfermedad, al año se descubren 14,000 mujeres con esta enfermedad, lamentablemente el 85% no son tratables.


Gracias a todas y todos los colaboradores que hacen que cada mes las páginas de Quintaesencia se vuelvan inspiradoras, nuestras palabras hacen un cambio.


Esas ganas de etiquetar, 1er parte: soltera


La palabra “soltero” trae consigo una carga cultural y social muy fuerte, cuándo habíamos escuchado una palabra tan complicada, decir “soltera” y la familia entera voltea, se organizan reuniones para presentarte “pretendientes”, nos han enseñado que estar solo está mal.

Todo este debate salto a mi mente, cuando una noche, debatía con una amiga sobre quién nos gustaba más para Rory ahora que volvía la serie con 4 capítulos especiales. Argumentos a favor y en contra de galanes, por el adelanto del tráiler, sabemos que volverán, pero ¿con quién se quedara ella?
Cuando concluyó la serie en el 2007, vimos a una Rory que decidió por su vida profesional antes que un matrimonio, es correcto, su respuesta fue un no y emprendió la aventura de su primer trabajo después de graduarse de la universidad.
Nos dimos cuenta que estábamos queriendo encasillar al personaje en algo que no era, esto me llevó a reflexionar el impacto de la serie y de muchas más series que hablan sobre el estado civil de las mujeres y que imponen una etiqueta.

Todas recordaremos a las tres Gilmore, cada una cumplía un rol social en una época establecida que marcaba su vida y lo característico del personaje, a lo largo de la serie un tema muy frecuente fue su condición de ser mujer, imaginen, era el inicio de siglo y la televisión rompía estigmas con un serie encabezada por una madre soltera liberal y una hija  a la que dejaba ser.

La seria tenía su encanto, una abuela que quería que la hija siguiera sus pasos –y también la nieta- para Emily la vida que llevaba era “perfecta para las mujeres”, una Lorelei a la que le recordaban a cada rato que no había hecho bien las cosas “tuviste  a tu hija a los 16 y no te casaste”, todo giraba en torno a que debía conseguirse un hombre para ser feliz, algo muy curioso pasaba cuando encontraba a ese hombre, temía por su libertad e independencia –algo que siempre buscaba-.  

La serie se reía de esas construcciones sociales y el deber estar siempre con alguien para poder contar con un valor y aceptación, y finalmente una Rory que vive con su pareja sin estar casada, tiene una vida sexual activa.
La serie marca tres generaciones y tres condiciones de ser mujer, pero algo característico es la búsqueda de ser partir de estar con alguien o estar sola.

Justo, se contrapone con la película estrenada hace unas semanas de “Soltera, treintona y fantástica”, una mujer que deja a su novio por que no toma decisiones, que se pregunta si va  estar sola, que no quiere conocer alguien, tiene un romance con el que ella – aunque no lo diga directamente- esperaba algo más y finalmente se va a escribir a la playa, pero antes la despide un mariachi y esa promesa de amor, saben no me gusto.

La película quiere abordar de manera cómica: “ser soltera”, se burlan del feminismo sin explicar qué es, tenemos un personaje que siempre busca estar con alguien y no solo eso, que no sabe estar consigo misma.

La única reflexión que rescato de la película, es la frase con la que inicia, donde explica que los hombres son señores por la edad, pero es un señor de respeto, contrario a la mujer, ser señora solo se adquiere al casarse, ser o no, es una condición de poder.

Dejar de ser soltera es un “bonus extra” al puntaje de nuestra vida, cuánto miedo nos han enseñado a tener de esa falta de puntos, la protagonista de Soltera y treintona quería adoptar o una inseminación artificial.

Ser o no ser, estar con alguien o no, no debe de ser una etiqueta y condición social que nos diga si lo que hacemos con nuestra vida está bien o mal. La etiqueta de soltera tiene una carga muy fuerte, frases que minimizan lo que somos y obliga a las personas a buscar una felicidad que probablemente no esté en pareja.
Ser soltero representa un reto, es aprender a estar solo, encontrarse, conocerse y quererse a uno mismo, por lo que es.

No sé qué le espere a Rory en estos nuevos capítulos, la tercera de las Gilmore tiene un papel muy importante en la construcción del estereotipo de la mujer actual, no sé si la Soltera y Fabulosa terminará su libro en la playa, si Lorelei finalmente vestirá de blanco, si ser soltera incluye una taza de café y referencias cómicas a la cultura popular, entonces bienvenida la soltería.


lunes, 24 de octubre de 2016

Chicas Poderosas Mx



Escribo este texto mientras me tomo un café en el Cielito Querido Café, lo acompaño con trenzas de chocolate blanco, mientras el ruido de la ciudad inunda mis pensamientos, los coches pasan, la gente hablando, contestando llamadas, escobas que limpian el frente de los locales, la batidora y el humo de las garnachas, así de viva, así de activa es la Ciudad de México.
Esta Ciudad que muchas aventuras me ha regalado fue el hogar de 140 chicas de toda la República Mexicana y de la región de América Latina.
Fue el hogar de Chicas Poderosas, en el Mediatón Power.

“Sí me escuchan aplaudan una vez, sí me escuchan aplaudan dos veces” era Lu que para “intentar” callar esas voces de mujeres que platicaban, se reconocían y saludaban –creo que jamás nos logramos callar-.
Todo era rock and roll!

A cuantas no les pusimos cara, cuantas de nosotras somos amigas online y vernos fue reconocernos por un perfil y un voz de 140 caracteres, nos leemos, y este fin de semana nos abrazamos.

El #MeditónPower tuvo como objetivo reunir a mujeres creadoras en cualquier formato: prensa, televisión, radio, digital, diseño, data, para juntas crear un producto que visibilizará algo de lo que las mujeres hablamos, sentimos y necesitamos visibilizar de forma muy creativa todas esa estadísticas que nos dicen la enorme brecha de género aún existente.

“Ni una menos, ni una menos, ni una menos”, no estamos solas, por dos días una sala repleta de mujeres que no se mataron entre si, ustedes se preguntaran ¿eso es posible?, claro que sí, no podemos seguir jugando mientras afuera, en las calles, nos están matando.

¿Para qué sirve  visibilizar los datos de mujeres?, primero porque es información que muchas veces no se toma en cuenta para poder resolver un problema, para dar un contexto y entender una situación particular, es necesario por qué si lo visibilizamos de manera creativa, divertida y sencilla podremos mover conciencias y lograr desplegar campañas y movimientos.

Fue un fin de semana intenso, una desconferencia, donde las mentoras hicieron skill sharing, yo aprendí a usar programas para el manejo de data (alabados sean), periodismo de género, producciones visuales  a partir de mi smartphone. El trabajo y aprendizaje colaborativo fue el eje rector del fin de semana. Finalmente durante esos dos días desarrollamos un producto, sin duda todo un reto.

Soy una Chica Poderosa, porque creo que  a partir de crear contenido, visibilizar problemáticas y hacerlo creativo vamos a reducir la brecha de género y sobretodo vamos a empoderar a las mujeres.

Por cierto, para quien crear que solo éramos mujeres, tuvimos varias participaciones masculinas que se unieron a los equipos y que en verdad se empaparon de todo lo que decíamos y se sumaron a trabajar los temas.

Gracias a las mujeres que participaron, gracias por inspirarme, por contagiarme su rock and roll, por creer una vez más en el poder de la palabra para cambiar y empoderar.
Esto es solo el comienzo de muchas más aventuras.









martes, 18 de octubre de 2016

8 años del Blog de Angie



¿Es en serio?, ¿8 años?, un día como hoy, pero hace 8 años, estaba sentada en este mismo escritorio en casa de mis padres, traía puesta mi pijama y acabábamos de comer pastel por el cumpleaños de mi hermano, probablemente fue la ingesta de azúcar, la emoción contenida, esa noche decidí que ya era hora; desde mi Gateway nació lo que hoy es el Blog de Angie (ver la primera publicación).

A lo largo de los años las palabras han cambiado, los momentos, sentimientos, he crecido y conmigo el Blog.
No sé y no recuerdo si hoy hace 8 años imaginé todo lo que el blog desencadenaría, amigos, oportunidades, lectores, lágrimas y diversión con cada creación.

Los años han pasado y no en vano, cada post tiene un pedacito de mí, de mi historia, desde las enseñanzas del coco, la receta de la antiGomita, cuando los blogs eran más famosos y entregábamos premios entre los blogueros, uno de los primeros concursos que organicé: Entrega de los oscares, escribía de amor: ojos lindos, la historia, mi primera sección en un periódico tradicional El Ambulante, el primer proyecto digital que emprendí con unos amigos blogueros Dilo, cuando operaron a mi madre: Crónica de un hospital, luego me desaparecí un tiempo y volví con 2013, empecé a poner más velas en los pasteles: Veintitantos, crecimos: el cambio estuvo en el color, empecé a plasmar el feminismo: Buscando la libertad y ser feminista, ser feminista en busca de libertad, mi primera Editatona, nos fuimos de viaje con todo y blog: Brasil, aventuras, Costa Rica y etc; y obviamente internet: acortando la brecha, más mujeres en internet, marchas y apoyo a distintos movimientos: crónica de una primavera violeta, textos temáticos con varios capítulos como: Menstruación, polémicos como Soy Lesbina, empecé como columnista para Quintaesencia y varios años después soy su directora.

Pude haber borrado todo e iniciar de cero, pero, que seriamos nosotros sin nuestro pasado, sin las palabras que cuentan lo que somos, lo que hemos hecho y a dónde vamos.

Ese es el Blog de Angie, 450 post: algunos con una horrible redacción, textos que no sé qué pensaba al publicarlos, historias y recuerdos preciosos, malas ediciones, aventuras y 8 años de palabras, creo firmemente que la palabra empodera, te hace fuerte, libre, te construye como persona y poder contar con un espacio donde todo eso se haga realidad es único.

Probablemente los blogs han pasado de moda, inevitable la nostalgia, recuerdo aquellos años donde crecíamos como blogueros y amigos online, nos dábamos premios y esperábamos la siguiente entrada, ahora hacemos uso de múltiples redes para difundir el blog y convencer que escribir más de 140 caracteres también es divertido, sí, añoro esa época.

Gracias a todas y todos mis lectores, porque es con sus porras, comentarios, sugerencias que me han impulsado a crecer  y, más allá de ver esto como una rutina se ha vuelto un compromiso que me encanta. Gracias a los trolles que han desacreditado mi trabajo, ofendido con sus comentarios y me han insultado, porque por ustedes sigo, y también les he dedicado textos como: A mi anónimo y Cuando en internet desearon que me violaran: no a la violencia digital.

¿Qué pasara después?, no lo sé, hoy, igual que hace 8 años no lo sé, por el momento seguiré escribiendo cada lunes, compartiendo un pedazo de mi corazón con ustedes y dejando que “la magia entre a nuestros corazones” -sí, ese fue el primer lema del blog-.

Gracias por 8 años y los que faltan.
  



lunes, 17 de octubre de 2016

El valor del voto femenino a 63 años



En 1953 se concretó el primer paso por una equidad sustantiva a partir de un movimiento histórico que reunió a las mujeres bajo una sola bandera, se logró que se reconociera el derecho de las mujeres mexicanas a votar y ser votadas.

Quién crea que –los hombres-  “nos dieron permiso”, “nos dieron la oportunidad” o “chance”, están muy equivocadas y equivocados, como  diría Juana Belén en 1900 “…la mujer, como el hombre piensa, siente, odia, ama…la mujer, como el hombre tiene patria.”, pasamos del pensamiento donde las mujeres debían ocupar su lugar asignado por “naturaleza” a reflexionar, repensarnos como mujeres, exigir nuestro espacio y derecho al ser ciudadanas.

Nuestras abuelas y bisabuelas alcanzaron el voto y nosotras somos una generación afortunada, entre nosotras aún están muchas de esas guerreras o como las llama Lagarde “ancestrales”, escucharlas es maravilloso, pero ahora que ellas nos dieron esta oportunidad ¿qué sigue?.

El ejercicio del voto en estos años nos ha llevado a reflexionar, ya salimos a votar, se alcanzó una cuota, pero:

  • Debemos apropiarnos del espacio público, no podemos seguir esperando a que se nos dé todo por “ser mujeres”, ¿lo queremos?, vamos a conseguirlo, ¿cómo?, preparándonos, participando, opinando.
  • ¿Qué hace una mujer en un puesto de elección pública?, ¿verse bien?, ¿cumplir con la cuota de género?, ¡ya basta de creerse un compromiso político!, el lugar que ocupan en el curul representa al 51% de la población total del país que son mujeres y esperamos mucho de las mujeres que llegan a esos puestos.
  • Cuando hablamos y decimos que las mujeres llevan a los congresos los temas de las mujeres, no me refiero ni nos referimos a que las mujeres pinten de rosa las cámaras en el mes del cáncer de mama, de morado contra la violencia y el 25 de cada mes de naranja, que regalen rosas el día de la madre y que digan que somos “luchonas”, ¡no!, los temas deben ser pensados en acciones afirmativas que beneficien nuestra convivencia, pensar en un presupuesto que apoye programas de emprendedoras, educación para niñas en zonas marginadas, mejores centros de salud.
Nos referimos a que nuestras representantes deben hablar de esos “temas incómodos”, si ellas que están en una posición privilegiada y cerca de los que toman las decisiones no hablan, ¿quién lo va a hacer?, ya basta que sean ellos los que hablen de la despenalización del aborto, la violencia obstétrica, feminicidios.
Necesitamos que se apoderen de su voz y esa voz que tome cada espacio.

  • Los partidos deben de entender una cosa, no somos un premio ni una cara bonita para dirigir eventos, se les asigna un presupuesto para capacitación: ejérzanlo.
  • El poder votar y ser votada, trajo consigo un debate de muchos años sobre como incluir a la mujer, pasamos de las “Juanitas” a la ahora cuota 50/50.
Considero que la cuota es un arma de doble filo:
1.-primeramente creo que es necesaria, seamos sinceras y sinceros, si no fuera obligatoria los partidos no postularían la cantidad de mujeres que por ejemplo postularon en Aguascalientes en estas elecciones.
2.- Pero, se presta para que al ser “obligatoria” rellenen las listas con las primeras que se encuentran en el camino, en más de una ocasión escuche como decían “no hay mujeres”, “de donde sacamos mujeres”, puede que sea cierto, ¿de dónde las sacas?, pero para eso se tuvo que hacer un trabajo de capacitación, preparación e inclusión a las mujeres a la vida política.
  • El problema no es la cuota, insisto, es creer que es un premio.

Algunos números:
Aguascalientes actualmente
0 gobernadoras
8 Diputadas
6 Regidoras en el municipio capital
1 alcaldesa
1 magistrada1

A nivel nacional
217 mujeres Cámara de Diputados, LXIII legislatura 2
58 mujeres Cámara de Senadores3
1 gobernadora (Sonora)
2 ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación4
132 alcaldesas5
13% del gabinete federal son mujeres6

Las electas en el proceso electoral 2016 en Aguascalientes
11 diputadas mayoría relativa
2 diputadas de representación plurinominal      
3 Alcaldesas

El trabajo que se ha hecho no ha sido en vano, debemos aprender de la Sororidad, porque solo con ella lograremos construir acuerdos a favor de las mujeres, y fue con sororidad como hace 63 años se logró el reconocimiento de ser ciudadanas.
Hoy cumplimos se cumple un aniversario más, festejemos, porque es el acceso a la democracia un fiesta.

Finalmente las invito a leer una serie de textos con motivo de las elecciones que acaban de pasar en Aguascalientes, el objetivo de esos textos era promover un programa llamado Genero Municipio que tuve el gusto de dirigir para llevar una propuesta de agenda para un municipio para y por las mujeres, los resultados variados pero sin duda enriquecedores, pueden consultar los textos:



4 https://www.scjn.gob.mx/conocelacorte/Paginas/ConoceLaCorte.aspx
5 http://www.fenamm.org.mx/site/index.php?option=com_content&view=article&id=6016 http://www.jornada.unam.mx/2016/01/27/sociedad/035n1soc

lunes, 10 de octubre de 2016

Nos están matando

Arely tenía 24 años, probablemente al día siguiente iría al mercado, prepararía pollo y terminaría de ver la novela, Karla 17 años, ayudaba a su mamá con los pendientes de la casa y como se había portado bien, tenía permiso de ir al baile el fin de semana con su novio,  Tania 21 años, debía acabar el ensayo para la clase del viernes y esperaba muy emocionada el fin de curso para regresar con su familia a Veracruz.

Probablemente esos eran sus planes, probablemente no, tal vez, simplemente pasarían su día con las amigas, cuidando a un familiar o estudiando, tal vez, nunca lo sabremos porque sus vidas fueron arrebatadas antes de que el otoño llegue a su fin.

La primavera trajo consigo una ola violeta, el florecer de un movimiento y la conciencia de una necesidad por combatir, fue el calor sofocante en problemáticas sociales vistas como “normales”, los rayos que queman y marcan la piel, el bochorno que invade cada célula de nuestro cuerpo, ese calor que nos sacó a las calles para tomarlas, ahogamos nuestras voces en gritos y reclamos por una sociedad que ve, vive, siente el acoso pero es indiferente  a ella.
Nuestras cuerpas sudaron violeta…

El paso de los meses trae los fríos vientos del invierno, las hojas caen de los árboles y un ciclo está por concluir, así como el año viejo se ve más cerca, el silencio e indiferencia también.
Nos están matando, nos matan como si arrancaran las hojas de un calendario  para acelerar las despedidas, para ocultar los pecados y olvidar la primavera.

Los vientos helados traen historias olvidadas, lágrimas, golpes ocultos tras el maquillaje, las hojas caen de los arboles como cae la memoria colectiva, nos están matando…. Unas tienen nombre y edad, pero  muchas desconocidas cuyos golpes y moretones han desfigurado sus rostros, siguen esperando su turno con los pies fríos, siguen esperando que su historia se contada.

Saldremos a las calles las veces que sean necesarias, porque nuestra vida lo vale, por que vivir es nuestro derecho y nuestra vida debe ser respetada.
Saldremos a las calles por las niñas que quieren un futuro seguro dónde vivir, por las mujeres que queremos disfrutar la vida sin miedo a no regresar y por las que han vivido, su lucha, no quede en balde.

Vamos a salir a las calles con el viento helado del otoño a pedir –y sí, también a exigir-  a una sociedad que no sea indiferente, que las asesinadas, desaparecidas y olvidadas no son un “problema transversal”, “no es un error administrativo”, “no es falta de logística entre instituciones”.

Mi vida, nuestras vidas, valen la pena salir a las calles las veces que sean necesarias y gritar: ¡Vivas nos queremos!

Nos están mando, pero nos queremos vivas.

El 25 de noviembre las calles serán moradas, en una movilización a nivel nacional, en Aguascalientes cuando tengamos más detalles de la movilización se las compartiremos. 


Por cierto, ayer me avisaron que fui seleccionada para participar en el #MediatonPower organizado por ChicaPoderosaMX en la Ciudad de México a finales de este mes, ya les platicaré más detalles.



lunes, 3 de octubre de 2016

Feliz cumpleaños a mi



Cumplir un año más de vida no me hace más vieja, más madura, sabia o conocedora, cumplir un año más de vida me hace ser más yo.

Llegue a la edad en la que debo preguntar a los chicos con los que salgo si están solteros, divorciados, viudos o en qué clase de relación se encuentran –después les platicaré dos anécdotas sobre “los casados”-, en caso de que respondan que son solteros, preguntar la edad, luego los menores de 20 se ven muy grandes.

A partir de hoy siempre seré un año más grande, probablemente no soy una adulta, pero tampoco soy tan joven como hace unos años, estoy entrando a la crítica edad de ser chavoruca y preferir los viernes por la noche ver una película que ir de fiesta, y también a la crítica edad en donde debo revisar la edad límite de las convocatorios/concursos para jóvenes antes de postular.

Hace un año decía que buscaría canas y arrugas –ya las encontré-, y sí, ahora tengo que programar mis citas con el estilista para “el retoque”, uso una que otra crema para disimular manchas, sin duda este último año las ojeras me pasaron cara la cuenta y bajar esos kilitos requirió más –mucho más- que matarme de hambre.

Llegue a una edad con tarjeta de crédito, membrecía en el gimnasio, cursos y una segunda carrera –estudio más que cuando estaba en la universidad-, como diría un conocido “las personas se ponen a estudiar una segunda carrera cuando ya se sienten “quedadas”, llego a esa edad donde debo apuntar todo y hacemos planes con amigos, familia y etc. a partir de la agenda, “deja reviso mi agenda y te aviso”.
No tengo el pez que quería desde el año pasado, creo que sigue en la lista de “cosas que debo de aprender a hacer” o espero algún día madurar lo suficiente para aprender a cuidar un pez.

También estoy en esa edad en la que a algunos les llega la madurez y  las y los conocidos se casan (perdí la cuenta de las bodas de este año), bebes nacen por lo que baby showers, visita, bautizo y eso implica fiestas de cumpleaños, amigas se mudan y otras siguen esperando que llegue el indicado. Sin duda, estoy en la edad en la que ya no creo en que un día llegue un príncipe azul dispuesto a pagar mis deudas, creo que lo importante es aprender a ser feliz, quererme, saber estar conmigo para entonces poder compartir esa felicidad con alguien.

Estoy en la edad perfecta, caminando feliz, aventurándome, viajando, comiendo, bebiendo, disfrutando, bailando y sobretodo sonriendo. 

Probablemente estimado lector y lectora crea que todo lo anterior fue una serie de quejas por llegar a un año más de vida y al anheló de la juventud que poco a poco se va quedando atrás, pero no, sorpresivamente no, he descubierto, a partir de las canas, arrugas y esos kilitos de más, que no quiero ver mi pasado lamentando no haber hecho, disfrutado, vivido experiencias y saboreado.


Y como el cielo no es el límite despedí los 25 saltando en paracaídas y tomando el sol, dándole sabor a la vida en compañía de seres queridos y con pastel.

Gracias 25 por los amigxs, las aventuras, experiencias y la vida, un año más de vida, Bienvenida!




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