lunes, 31 de octubre de 2016

Esas ganas de etiquetar, 1er parte: soltera


La palabra “soltero” trae consigo una carga cultural y social muy fuerte, cuándo habíamos escuchado una palabra tan complicada, decir “soltera” y la familia entera voltea, se organizan reuniones para presentarte “pretendientes”, nos han enseñado que estar solo está mal.

Todo este debate salto a mi mente, cuando una noche, debatía con una amiga sobre quién nos gustaba más para Rory ahora que volvía la serie con 4 capítulos especiales. Argumentos a favor y en contra de galanes, por el adelanto del tráiler, sabemos que volverán, pero ¿con quién se quedara ella?
Cuando concluyó la serie en el 2007, vimos a una Rory que decidió por su vida profesional antes que un matrimonio, es correcto, su respuesta fue un no y emprendió la aventura de su primer trabajo después de graduarse de la universidad.
Nos dimos cuenta que estábamos queriendo encasillar al personaje en algo que no era, esto me llevó a reflexionar el impacto de la serie y de muchas más series que hablan sobre el estado civil de las mujeres y que imponen una etiqueta.

Todas recordaremos a las tres Gilmore, cada una cumplía un rol social en una época establecida que marcaba su vida y lo característico del personaje, a lo largo de la serie un tema muy frecuente fue su condición de ser mujer, imaginen, era el inicio de siglo y la televisión rompía estigmas con un serie encabezada por una madre soltera liberal y una hija  a la que dejaba ser.

La seria tenía su encanto, una abuela que quería que la hija siguiera sus pasos –y también la nieta- para Emily la vida que llevaba era “perfecta para las mujeres”, una Lorelei a la que le recordaban a cada rato que no había hecho bien las cosas “tuviste  a tu hija a los 16 y no te casaste”, todo giraba en torno a que debía conseguirse un hombre para ser feliz, algo muy curioso pasaba cuando encontraba a ese hombre, temía por su libertad e independencia –algo que siempre buscaba-.  

La serie se reía de esas construcciones sociales y el deber estar siempre con alguien para poder contar con un valor y aceptación, y finalmente una Rory que vive con su pareja sin estar casada, tiene una vida sexual activa.
La serie marca tres generaciones y tres condiciones de ser mujer, pero algo característico es la búsqueda de ser partir de estar con alguien o estar sola.

Justo, se contrapone con la película estrenada hace unas semanas de “Soltera, treintona y fantástica”, una mujer que deja a su novio por que no toma decisiones, que se pregunta si va  estar sola, que no quiere conocer alguien, tiene un romance con el que ella – aunque no lo diga directamente- esperaba algo más y finalmente se va a escribir a la playa, pero antes la despide un mariachi y esa promesa de amor, saben no me gusto.

La película quiere abordar de manera cómica: “ser soltera”, se burlan del feminismo sin explicar qué es, tenemos un personaje que siempre busca estar con alguien y no solo eso, que no sabe estar consigo misma.

La única reflexión que rescato de la película, es la frase con la que inicia, donde explica que los hombres son señores por la edad, pero es un señor de respeto, contrario a la mujer, ser señora solo se adquiere al casarse, ser o no, es una condición de poder.

Dejar de ser soltera es un “bonus extra” al puntaje de nuestra vida, cuánto miedo nos han enseñado a tener de esa falta de puntos, la protagonista de Soltera y treintona quería adoptar o una inseminación artificial.

Ser o no ser, estar con alguien o no, no debe de ser una etiqueta y condición social que nos diga si lo que hacemos con nuestra vida está bien o mal. La etiqueta de soltera tiene una carga muy fuerte, frases que minimizan lo que somos y obliga a las personas a buscar una felicidad que probablemente no esté en pareja.
Ser soltero representa un reto, es aprender a estar solo, encontrarse, conocerse y quererse a uno mismo, por lo que es.

No sé qué le espere a Rory en estos nuevos capítulos, la tercera de las Gilmore tiene un papel muy importante en la construcción del estereotipo de la mujer actual, no sé si la Soltera y Fabulosa terminará su libro en la playa, si Lorelei finalmente vestirá de blanco, si ser soltera incluye una taza de café y referencias cómicas a la cultura popular, entonces bienvenida la soltería.


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