lunes, 11 de noviembre de 2013

Mujeres jefas de familia

Las condiciones económicas y de vida, han cambiado fuertemente en los últimos años, muchos de mi generación recordamos que al llegar a casa después de la escuela nos esperaba nuestra mamá con la comida ya preparada y la ropa limpia, mis hermanos mucho más pequeños que yo les tocó vivir una etapa diferente, cambiamos a la mamá por el papá.
Mi madre, salió a trabajar cuando mi padre por la edad ya no era contratado, él era el claro ejemplo de muchas familias, donde se cambiaba de papel.
Tradicionalmente las mujeres son las reinas del hogar, las que preparan los alimentos, mantiene la despensa surtida, la casa limpia y si hay hijos de por medio se encargan de llevarlos a la escuela, al curso de natación y se cercioran de que la tarea se realice en tiempo y forma.
Pero los roles en el siglo XXI han cambiado, las mujeres han dejado atrás las labores domésticas para incorporarse al mundo laboral, desgraciadamente el ser Jefa de Familia solo es reconocido si falta el hombre en la casa, es decir, se es viuda, divorciada o madre soltera.
¿Qué pasa entonces si se intercambian los roles?, ¿se deja de ser menos hombre?, ¿se es más mujer?.
Nada de eso, al contrario, es un trabajo de tiempo completo para las madres que solteras o sin el apoyo masculino intercalan ambos trabajos y lo es también para las mujeres que cuentan con ese apoyo, dejar de ser la “mamá” y confiar en la pareja que ahora desempeñara ese rol.
Para el padre, los estereotipos pueden pesarle más, se convierte en el “mantenido”, “mandilón”, “señor mamá”, pero también está la dependencia económica, ahora depende del sustento de la esposa, ¿cómo
Después de una búsqueda, estos son algunos de los consejos para las Jefas de Familia:
-          Renunciar a la culpa: los conflictos entre ser madre y trabajar nunca van a desaparecer, pero bien se puede asimilar que ser
-          Sentimientos de inferioridad: “otras mujeres sacan adelante todo esto, ¿por qué yo no puedo?”
-          Sentimientos de inadecuación: “No tengo talento, mira todo lo que ella hace, es tan talentosa, pero yo no puedo hacer nada”.
-          Sentimientos de martirio: “Todo lo que hago  es esperar a los demás, mi esposo, mis clientes, mis hijos. Nunca tengo tiempo para mí y si lo tengo, sólo logro sentirme culpable por ello”. 
Más ayuda dentro del hogar
Una forma más de hacer frente a las dificultades de combinar el trabajo y la maternidad es dejar de creer que “es posible hacerlo todo”, es decir, que además de atender las demandas del trabajo y el hogar, las mujeres podemos dedicar una hora diaria al gimnasio, un día a la semana a las amigas, un tarde para ir al cine con nuestra pareja o incluso algunas horas a la semana para continuar nuestros estudios.
Cuatro tips para sobrevivir a la maternidad y el trabajo juntos

  • Crea un sistema de apoyo. Deja de tratar de hacerlo todo tú misma. Sencillamente no se puede. Acepta la ayuda que te ofrezca tu pareja, tu familia y tus amigas. Busca a otras madres trabajadoras que puedan apoyarte. Esto es más sencillo cuando los hijos comienzan a compartir actividades fuera de la escuela.
  • Insiste en involucrar a tu pareja. Si eres de las que no deja que tu pareja realice las labores del hogar “porque de todos modos las hace mal”, piensa dos veces en esto: es mejor tener una ayuda “perfectible” que ninguna ayuda en absoluto. Unas clases de asertividad serán útiles para explicarle a tu compañero cómo hacer la comida sin dejar la cocina de cabeza y, a la larga, siempre será mejor tener con quién compartir las pesadas cargas domésticas que estarse quejando por no tener ningún apoyo.
  • Busca tiempo para ti misma. Aunque suene súper complicado, debes encontrar tiempo para estar bien contigo misma. Si logras tomar un baño largo o hacer alguna actividad física al menos durante 20 minutos, te sentirás más relajada y estarás en mejores condiciones de disfrutar de tus hijos.
  • Descansa lo más posible. Hay periodos en la vida de las madres trabajadoras en que se sienten tan cansadas que piensan que ya no tienen energía para seguir. Deshazte de los compromisos innecesarios. Aparta tiempo los fines de semana para tomar una siesta. Entre más descansada estés más fácil será manejar los problemas que inevitablemente surgen todos los días.

La muerte, hecha mujer y catrina

“La muerte, es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera”      J.G  Posada

Solo por unos días y unas cuantas horas, sale ataviada de gala, con sus plumas y vestido largo, a veces porta galante su traje y sombrero de charro,  en otras se envuelve con su reboso ocultando su mirada bajo un gran sombrero con flores,  exacto, es la flaca, quien con porte y elegancia hace su aparición.
La mujer es la perdición de los hombres, ejemplos incontables tenemos con las sirenas y su canto que atraían a los marinos, pues nuestro personaje, usa sus encantos, con broma, elocuencia y gracia para atraer a los mortales y darles su final de “calavera”, los vivos caen en su trampa, pero es cierto que cuando la negra llega, difícilmente se salvan.
La mujer coqueta de la que estoy hablando, hace referencia a una de las tradiciones más arraigadas de nuestra cultura, pero también a una de las fiestas con más color y mucho humor que festejamos los mexicanos, La catrina, la dama elegante y hasta “sexy” que nos invita a jugar y a divertirnos pues es ella la que nos acompaña hasta la muerte.
Estaba la maestra Marta fumándose un cigarillo
llegó la muerte y le dijo te acompaño con el humillo
pues yo ya no puedo fumar y si sigue así
le pasará lo mismo que a mí.

Estaba la pobre muerte angustiada por los salones
porque la maestra le dio malas calificaciones.
*bajada del sitio calaveritasliterarias.net

La Catrina, es la metáfora de la clase alta de la sociedad mexicana en tiempos del General Porfirio Díaz, cuando las señoras de la alta sociedad vestían para dar un paseo por la antigua Alameda Central.
Algunos artistas han plasmado su imagen, en pinturas y grabados que la han hecho inmortal y reconocida hasta nuestros días. El precursor de las obras de calaveras fue el artista mexicano Manuel Manilla nacido en 1803, sus trabajos incluyen esqueletos humanizados y caricaturizado.
Pero, La Catrina como la vemos hoy en día plasmada en papel picado o en ilustraciones es del Aquicalidense, José Guadalupe Posada, originalmente conocida como “ La calavera garbacea”, como fue llamada por Posada.
Su origen data de 1912, cuando el grabador realizó el busto de La garbacea, como una crítica social a las personas de sangre indígena que renegaban de sus raíces y que pretendían verse como europeas.
Posada, tras la petición que le hizo Antonio Vanegas Arroyo de una calavera garbancera, dibujó el rostro de una calavera con sombrero, que era su forma de representar a quienes pretendían aparentar un estilo de vida que no les correspondía.
Se difundió por la imprenta de Vanegas Arroyo, en noviembre de 1913, 10 meses después del fallecimiento de Posada.
La ilustración apareció acompañada del texto titulado “Remate de calaveras alegres —y sandungueras”:
Las que hoy son empolvadas garbanceras pararán en deformes calaveras:
Hay hermosas garbanceras
de Corsé y alto tacón;
pero han de ser calaveras,
calaveras del montón.
Gata que te pintas chapas
con ladrillo o bermellón:
la muerte dirá: no escapas,
eres cráneo del montón.

Fue Diego Rivera quien retomó el rostro de La Calavera Garbancera y le colocó un cuerpo; y la pintó como figura central en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, que creó para el hotel Del Prado, donde aparece el mismo Diego Rivera, Posada, Frida Kahlo.
A partir de este mural, la celebré ilustración paso a llamarse La Catrina,  que proviene de la palabra ‘catrín’, sinónimo de elegante, distinguido, bien vestido, fino, sofisticado y otros adjetivos con que el pueblo denominaba a las clases privilegiadas de esa época.
La Catrina, mencionan varios autores como la crítica de arte Raquel Tibol, quien considera que es una composición de dos artistas: el rostro es de Posada y el cuerpo de Rivera.


Pero, ¿Por qué la catrina es mujer?, ¿Por qué se hace alusión a ella?, ¿Por qué la imagen de la muerte aunque sea festiva cuanta con cualidades femeninas?, ¿es la muerte una mujer?.
Esas y varias preguntas me he hecho, y sin duda, como lo planteo al inicio de este artículo, la mujer es la perdición de los hombres.
Pero es la mujer, para el hombre la representación de conflicto y de lucha, es quien lleva el pecado, quien seduce, engaña y enreda al hombre hasta que pierde el paraíso.
Son las mujeres, según la mitología griega con las Moiras, para los romanos las parcas y con los nórdicos las nornas, quienes controlan los hilos de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, es decir, para el hombre la mujer es la dadora de la vida, por lo tanto su representación desde estos personajes mitológicos, son concebidas desde entonces y reconocidas por que son las que dan pero también las que quitan.
La mujer es bella, pero es temida, su sexo, carácter, existencia misma la hacen un ser enigmático, de una naturaleza que no fácilmente puede ser sometida, así es vista por el hombre, su creador, quien realizo todas las ilustraciones donde ella es quien plasma y encarna a la muerte.

Ahora a 101 años de su creación, la flaca, negra o La Catrina, es quien resume lo que es la mujer mexicana, es tradición, color, fuerza, nostalgia, elegancia, gracia, es nuestra mejor embajadora, quien se ha vuelto icono de la mujer ante el mundo.

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