lunes, 30 de enero de 2017

Pacto por la sororidad


Nunca creí que a mi generación nos tacaran momentos tan hostiles, de rivalidad entre países y un constante miedo por nuestros derechos fundamentales.
Estamos por concluir el primer mes de un año que pinta aterrador,  uno dónde nuestros derechos y la convivencia con el "gran" vecino se ve frágil ante cada tweet, ahora las mujeres nos organizamos para salir una vez más a marchar, para exigir el respeto a nuestros derechos, que quede claro, no exigimos nada nuevo, estamos defendiendo nuestro derecho sobre nuestro cuerpo, expresión, a decidir, a ser.
Ante todo esto, nos enfrentamos a un reto, el trabajo en equipo.
La respuesta es: sororidad.

"el apoyo mutuo de las mujeres para lograr el poderío de todas". Marcela Lagarde y de los Rios

A los hombres se les enseñó a arreglar sus diferencias con golpes y violencia, pero las mujeres no podíamos hacer eso porque somos “débiles” y debemos ser “correctas”, por lo que nuestra herramienta es la palabra y esas acciones discretas de llevar y traer chismes,  eso nos ha destrozado como aliadas.

Mi firma de correo electrónico cierra con "un abrazo con sororidad". Hombres se han indignado porque los excluyo y mujeres preguntan sobre su significado.

Puede que sea utópico creer que las mujeres podemos trabajar en la hermandad por causas y objetivos en común y más allá de eso, convivir en santa paz, sin grillar, criticar, atacar, juzgarnos entre nosotras por todo eso que luchamos y criticamos, es cuando nos volvemos machistas entre mujeres.

Sí, ni todas podemos pensar lo mismo, creer lo mismo y querer llegar a los mismos objetivos desde nuestro activismo, pero entendamos que lo bello del activismo de las mujeres es la capacidad de organizarnos y desde nuestra trinchera llegar a un mismo lugar por caminos diferentes.

Campaña de las compañeras "Antes de eva"

No podemos pedir que todas seamos iguales, mujeres somos muchas y nuestras luchas también lo son, pero es desde la sororidad que hacemos de esas diferencias una causa.

Dejemos de lado las diferencias, sí queremos que este año y los que sigan, nuestra voz retiemble, que nuestras marchas movilicen y hagan temblar a los opresores, empecemos por nosotras.


Hoy les propongo que el 2017 sea un pacto por la Sororidad, por la unión entre las mujeres, porque nuestra unión es poder y ese poder es el que necesitamos en estos momentos. 


No olviden leer: Quintaesencia Enero 

martes, 24 de enero de 2017

Quintaesencia Enero

Iniciamos un nuevo año, y en esta ocasión en lugar de empezar con una hoja en blanco decidimos iniciarlo tejiendo nuestros sueños, esperanzas, anhelos y los retos que nos queremos poner para el 2017.

Sí, ¡tejer!, pensar en tejer me trae muchos recuerdos sobre las mujeres de mi familia, tejer significaba dar la bienvenida  un nuevo ser a l familia, tejer sus primeras sabanas, chambritas, tejer era el inicio de una vida en pareja, tejer los suéteres que combinaran,  los juegos de baño, los mantelitos individuales para la hora del té, tejer significaba dedicar los últimos suspiros a elaborar la ropita para los nietos y enseñar el arte de tejer, para las mujeres de mi familia, tejer era un ciclo de vida.

Mi abuela tejió, mi madre me tejió, y no dudo que la madre de mi abuela y su madre también tejieron, pero yo no aprendí, aún recuerdo cuando mi madre me inicio en este ciclo de vida, me sentó a su lado en el sillón de la sala y saco su tejido verde, dos ganchos, derecha, izquierda, vuelta y en lugar de tejer destejía, otra vez, y seguí destejiendo.

Creo que en ese momento mi madre entendió que yo tejería a mi manera mi vida, con ganchos, ajugas, tablita o hasta con los dedos.

Este mes lo iniciamos así, les ofrecemos que pasen y escojan el estambre del color que quieran, con textura, con brillo, mate, de arcoíris, que seleccionen con que lo van  tejer y que se sienten en donde quieran y tejan, tejan, porque tejer su propia vida es la base para poder decidir que queremos ser, por que parafraseando a la gran Simone de Beauvorie: la mujer no nace, se hace.


Quintaesencia de Enero, teje un nuevo año, damos la bienvenida  muchas palabras nuevas,  otras que están de regreso, nos esperan 12 meses de tejer luchas, amistades y sin duda de muchas palabras.



lunes, 23 de enero de 2017

#WomensMarch, pensar y actuar en los movimientos feministas


 "Las mujeres pertenecen a la resistencia", decía uno de esos carteles que inundaron las redes sociales y las calles –principalmente en Estados Unidos-, (me encantó esa frase, tanto que ya es banner en la fan page de Quintaesencia).

Las mujeres somos resistencia, en el 2017 las mujeres (al decir mujeres me refiero a todas las mujeres: blancas, negras, hispanas, trans, lesbianas, etc), seguimos luchando por el acceso a nuestros derechos y seguimos luchando por qué cualquiera puede llegar, decir y cambiar la ley (por ejemplo el permiso para golpear a sus esposas en Rusia). Sí, las mujeres somos y seguiremos siendo resistencia, hasta que no se garantice que “esos privilegios” como algunos lo llaman, son nuestros derechos, no por tener vagina, sino por ser ciudadanas, somos mujeres y somos (seremos) resistencia.



“Oigan nuestra voz”, decía otro afiche, miles de gorros rosas, calles que se inundaron de mujeres –y también de hombres- que salieron a marchar un día después del juramento del nuevo reallity show, disculpen, del nuevo presidente de EU.

La marcha del sábado, me hace pensar y replantear los movimientos de mujeres, ahora no solo en México, sino en el mundo. El primer post de enero Los feminismos en el 2017, explicaba el poder de organizarnos como mujeres para poder actuar, pero sobretodo una organización que da movimiento, causa y sobretodo voz.

La WomensMarch, tuvo sus complicaciones, primero que nada uno muy fuerte sobre la inclusión de las diferentes perspectivas, necesidades de las mujeres y que estos no estaban siendo representados en este movimiento, finalmente (aunque muchas siguen diciendo que no) esta se llevó a cabo y vimos en los escenarios, discursos y mensajes de todas.

Algo que debemos entender como feministas y como organizadoras de eventos/marchas es que no podemos seguir concibiendo al feminismo bajo las banderas occidentales, nuestros problemas y luchas son nuestras, las mujeres somos una diversidad muy amplia con diversas necesidades, debemos entender que la lucha es una: por la igualdad de oportunidades, servicios y acceso, la erradicación de la violencia, solo por mencionar algunas, esta gran lucha tiene banderas con causas particulares y deben ser respetadas e incluidas. No, tampoco creo que debamos entregar a los medios una guía de a quién sí y a quién no entrevistar, porque entonces ejerceríamos una violencia a las mujeres blancas, mientras la voz sea de una mujer, ¡bienvenida y que hable!.

Las marchas son símbolo y acción, (recordemos la marcha de México del 24A), no solo por la fuerza que toman sino por la capacidad que tienen para posicionar los temas, las marchas son movimientos para alzar la voz, para gritar el descontento y para opinar, más allá de que el presidente Trump se cuestione “por qué no votaron”, recordemos que las marchas son la forma para que las y los ciudadanos ejerzamos nuestro derecho a expresarnos, más allá de lo que lleva a las y los votantes  ejercer su voto, una marcha reúne, aglutina y grita lo que no está bien y lo que como ciudadanas queremos y aspiramos.

No les mentiré, se me puso la piel chinita al escuchar los discursos, al ver las imágenes de tantas, porque eso es la democracia y eso es lo que los movimientos feministas están logrando y queremos lograr, organizar y ser voz una que está en resistencia. No es un tema exclusivo de EU, el 2016 grandes movimientos se dieron en México y América Latina, esta es una señal de la conciencia de las necesidades y reconocimiento de nuestros derechos.


Espero el día en que dejemos de pertenecer a la resistencia y no tengamos que tomar las calles porque cualquiera con algo de poder pueda hacer lo que le plazca con nuestros derechos, espero ese día llegue y si no llega que la fuerza nos acompañe por que la resistencia seguirá. 

lunes, 16 de enero de 2017

Viajo sola, Puebla


“Había una luna a medias  noche que desquició para siempre los ordenados sentimientos de la tía Inés Aguirre. Una luna intrigosa y ardiente que se reía de ella. Y era tan negro el cielo que la rodeaba que adivinar…” Ángeles Mastretta., fragmento del libro Mujeres de ojos grandes.

Me enamoré de Puebla por las palabras de Ángeles Mastretta, no recordaba porque quería aventurarme a recorrer sus calles y perderme en sus casas de colores, pero sabía que debía ir a despedir el año. Mujeres de ojos grandes, era el libro de pequeñas y muchos relatos de mujeres que vivían su vida con pasión, en el hogar, el amor y esa cotidianidad donde nadie cree encontrar a heroínas, entre las ollas, tazas de café y muros des-afortunados- estaba la historia de Puebla.

En el invierno del 2016, esa noche de navidad aún con el sabor de recalentado tomé mi maleta colorada -mi vieja amiga de aventuras- y partí.

Algo tienen los caminos que cada viaje es un nuevo descubrimiento, tomé la decisión de irme dos días antes y como siempre, antes de cada viaje ese nudo en el estómago que me decía “quédate”.
Tuve que llegar primero a la Ciudad de México para transbordar y tomar el bus que me llevaría a Puebla, me encontré con una central norte llena de voces, el rechinar de las ruedas sobre el piso entre los pasos rápidos de los que ya se iban, los que llegaban y los que esperaban, un café, correr por el pasaje, sortear maletas, brincar bultos, un carrera de obstáculos.

8 horas y media de viaje, 20 minutos para llegar al pequeño y pintoresco hotel que estaba a dos pasos de la catedral, esa imponente catedral de muros y columnas.

Tomé un Uber desde la central (en la que por cierto me perdí) para llegar al Hotel “La Alhóndiga” que se encuentra ubicado en un callejón entre la Avenida 2 y la Avenida Reforma, las fotos que encontré no le hacen justicia al lugar, al llegar puede ser engañoso, pero después de subir las escaleras te encuentras con un espacio abierto blanco-azul y como las casas viejas una fila de cuartos y en el centro un jardín, entre la plática y plática, el uber se sorprendió de que viajara sola, y no por el hecho de la seguridad “es muy seguro Puebla” me dijo, sino “¿por qué viaja sola?”.

Tenía un plan hecho, en el mapa marcados todos los espacios que visitaría, museos, restaurantes, actividades, entre un amigo y las recomendaciones en varias páginas el tour estaba garantizado, tenía dos días para caminar, comer, probar, entrar y salir de cuanto museo me diera oportunidad.

Un año atrás había hecho lo mismo, subí calles empinadas, entre callejones para despedirme por última vez de “él”, esta vez me encontré en la Explanada de los Fuertes de Loreto que tiene una asombrosa vista panorámica de Puebla -en la noche se ve precioso- y me repensé.

Viajar sola tiene su encanto y su peligro, sin duda ser mujer y aventurarme a caminar sola es peligroso, debemos cuidarnos la espalda al mismo tiempo que observo por donde piso, pero no por eso nos vamos a privar de viajar y conocer.
No es cuestión de ser egoísta o envidiosa, de ser una ermitaña -probablemente pienso eso para justificarme- pero, darnos la oportunidad de conocernos “a nosotros mismos” y de “estar con una misma” es una oportunidad que debemos experimentar.

Con Puebla cerré un año de viajes e inaugure otro, fue un espacio para verme y decidir a dónde me están llevando mis pasos, el sabor que le doy y el significado de los mismos, eso también es empoderamiento, eso también es una libertad que como mujeres deberíamos de poder tener sin miedos.

Capilla del Rosario, Capilla del Arte, Barrio del Artista, Mercado Parián, Teatro Principal, Casa de los Hermanos Serdán, Biblioteca Palafoxiana, Museo Amparo, Museo Poblano de Arte Virreina, Museo de los Secretos de Puebla, Museo Casa del Alfeñique, Catedral, Museo de la Evolución, Museo de la no Intervención del Fuerte de Loreto, Teleférico, Estrella de Puebla y un montón de Museos.


Espero poder compartir mis viajes y aventuras, solo el tiempo dirá como pinta eso, por el momento invito a todas a no tener miedo, a tomar su maleta, a planear y sobre todo a vivir esas experiencias, por que en verdad lo son y en la medida de que nosotras salgamos eso será nuestra bandera para decir “ya basta” los miedos no nos pueden tener cautivas.

lunes, 9 de enero de 2017

¿Penas más severas a la práctica del aborto?

Hoy les iba a escribir sobre la necesidad de cambiar los roles y hackear las fiestas decembrina, buscando herramientas para que todas y todos participáramos, pero entre una gripe mortal que no me deja y las noticias matutinas, di borrón al texto y decidí replantear la entrada de este lunes.

El 6 de Junio del 2015 en una conferencia magistral que impartió la Dra. Olga Sánchez Cordero mencionó “La penalización (del aborto) es detener a una mujer, procesarla y llevarla a la cárcel, entiendan, la vida no se defiende así", hoy recuerdo esa frase al leer la siguiente nota:

Si bien es cierto, el tema del aborto, es un tema muy delicado que lleva años y años en la congeladora, sacar a la luz ese tema para cualquier partido es un arma de dos filos, primero por el apoyo que pueda o no tener de su grupo, de lo importante que sea para la agenda legislativa en ese periodo pero más importante, el eco y la coyuntura social que representa, es decir es un Derecho que tenemos las mujeres que se juega de acuerdo a la conveniencia social y política.

El 2016, vimos como grupos conservadores llevaron y hasta obligaron que temas como la unión entre dos personas del mismo sexo se vieran congeladas por sus marchas.
Solo en la Ciudad de México se permite el aborto hasta las 12 semanas de gestación, en los demás estados de la republica solo es permitido en caso de que sea una violación esto a partir de la Norma Oficial Mexicana de Violencia familiar, sexual y contra las mujeres, mejor conocida como la Norma 046.


Y como olvidar que antes de que concluyera el año el Papa indicó:
“De ahora en adelante concedo a todos los sacerdotes, en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quien haya procurado el pecado de aborto”.
Pero
“aborto es un pecado grave, una vez que pone un fin a una vida inocente”
¿Qué se logra con castigos más fuertes?, ¿qué desaparezcan?, encarcelan a una mujer pero a fuera sigue libre el violador, y pero aún, aunque lo quieran negar seguirán operando las clínicas clandestinas donde se practican abortos que ponen en peligro la vida de las mujeres porque no existe otra opción.

Cuantos casos no han salido en la prensa de mujeres que terminan en la cárcel por un aborto, donde lo importante es juzgarla por ser “una mala mujer”.

En Aguascalientes, solo en los primeros meses del 2016: “Durante el primer semestre del año en curso, el Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes (Issea) ha registrado dos mil 500 embarazos adolescentes (de entre 15 y 19 años), de éstos, 52 son menores de 14 años” Nota de la Jornada Ags.

1 de cada 4 embarazos en Aguascalientes son de adolescentes, la nota plantea que debe de existir orientación y asesoría sexual entre otras cosas, entonces, porque no permitir que las mujeres decidan qué es lo que quieren y sobretodo agilizar y garantizar la información que permita que las mujeres puedan accederá a la norma 046 sin trabas burocráticas o ser perseguidas por la ley.

Algo por dónde empezar:
-Informar, en caso de violación se debe de dar información, y no esperemos a ser violadas para leer que dice la Norma 046, leámosla desde ahora, nunca sabemos quién puede necesitar esta información.
-Educación sexual, sí, es necesaria educación sexual, pero una sin tabús y en un trabajo en equipo entre los padres y los maestros.
-Comunicación con los padres, probablemente el más difícil, ya he platicado mi complicada experiencia en eso de la educación sexual con mis padres, no dudo que para muchos más sea igual de difícil, pero como padres no están exentos de esta tarea, debe de existir la confianza, el respeto y la apertura a escuchar, opinar y sobretodo saber informar.
-Un embarazo es tarea de dos, no podemos permitir que los hombres no se hagan responsables, cuántos casos de “madres solteras” no conocemos, porque el simplemente no quiso reconocer, era muy joven para esa responsabilidad.
-Victimizar a la mujer, el embarazo fuera del matrimonio, adolescente no es un pecado, ya basta de decir que ha cometido una falta y que el fruto que lleva dentro es un pecado, eso es violencia.

La misma nota de hoy dice: “La panista aseguró que antes de llevar la iniciativa ante el pleno legislativo, en la Comisión deberán tomar en cuenta el punto de vista de los diferentes sectores de la sociedad civil a fin de tomar la decisión de aprobarla.

Espero en verdad que antes de aprobar cualquier iniciativa las y los legisladores se sienten a platicar y escuchar a todas las expresiones del estado y no solo con los grupos conservadores, las y los representantes populares están para garantizar la igualdad de las voces de las y los ciudadanos y no para imponer la de una corriente.

Yo sigo creyendo que el aborto es decisión de la mujer, es nuestro cuerpo y tenemos el derecho a decir sobre las acciones que consideremos mejor,  buscar acciones penales más fuertes no nos llevara nunca a erradicar esta práctica.


Para leer:

Ser madre, no madre y los comentarios del obispo




lunes, 2 de enero de 2017

Los feminismos en el 2017


Ya paso la emoción, la pirotecnia, el chocar de las copas, comer rápidamente uvas y pedir deseos, sobrevivimos a un 2016, donde muchxs de nuestrxs ídolos de la infancia murieron y dónde en más de una ocasión pensamos como Mafalda en esa clásica viñeta de “paren el mundo, que me quiero bajar”.
Hoy iniciamos el primer lunes del 2017, y antes de escribir cualquier historia (ya tengo los temas para las siguientes tres semanas), quise que mi primer texto del año fuera una reflexión sobre el papel que vamos a jugar y lo que nos espera en este año.
Es importante repensar el papel que vamos vivir en el 2017 como feministas y en los feminismos, el 2016 fue sin duda un año importante, muchos movimientos, causas, muchas marchas y momentos de inconformidad, algunos de los más emblemáticos:
  • Primavera Violeta (24A): cómo olvidar la primera movilización nacional, mujeres de todo el país marchamos en protesta de la violencia que sufrimos.
  • Mi primer acoso: mediante mensajes en twitter, las mujeres contamos cuál fue nuestro primer acoso, lo preocupante e indignante fue que la mayoría sufrió acoso cuando eran niñas menores de 12 años y por parte de algún familiar.
  • Artistas de Hollywood: incontables hablaron de la brecha salarial, y no solo hablaron de salario, antes de que concluyera el año Madonna nos regaló un preciosos y duro mensaje cuando fue nombra la mujer del año en los premios Billboard.
  • Vídeo del cantante Gerardo Ortiz que incitaba a la violencia: será lo que sea, pero si desde medios audiovisuales se incita (y ese vídeo parecía además un tutorial) a la violencia es violencia, mediante llamados, firmas, se logro bajar el vídeo.
  • Ni una menos, primer paro de mujeres en América Latina, inicio en Argentina y se organizó para el 19 de octubre del 2016, más de 20 países en todo el continente paramos nuestras actividades como protesta contra las violencias machistas
  • Los 16 días contra cualquier tipo de violencia: durante 16 días que empezaron el 25 de noviembre, se realizaron diversas acciones para hacer un llamado contra la violencia a la mujer.

Marcha por la familia: aunque este tema incluyo a diferentes grupos, las mujeres participamos y expusimos la necesidad de poder escoger el tipo de familia que queremos, que no se encasille a la mujer en el rol de madre: ser mujer no es sinónimo de madre,  y claro un llamado a la educación sexual y decidir sobre nuestro cuerpo.

El 2016 fue un año feminista, a lo largo de 12 meses mencionamos el tema y lo llevamos a las mesas de discusión en cuanta ocasión, desde la violencia política, el acoso callejero, los asesinatos de mujeres trans y un largo etcétera. Ha sido un año dónde por primera vez después de movimientos decisivos, mujeres de todo el mundo nos sumamos a alzar la voz, sin duda me encanto el año que recién concluye, en el 2016 aprendimos:
  1. Sin duda a trabajar en equipo, desde organizar marchas y acciones en campo.
  2. Uso de las redes sociales para organizar movilizaciones y convocar.
  3. Alzar la voz y ser voz.
  4. Identificar al feminismo como un vía para replantearnos nuestro papel como mujeres en el mundo.
  5. Sumarnos a causas, y fue gracias a las redes sociales que logramos apoyar a mujeres de otros países y enterarnos de lo que sucedía.


Aún con todas estas victorias en el 2016, en el 2017 no podemos bajar la guardia y seguir como si nada hubiera pasado, se ha logrado algo muy importante y es posicionar al feminismo como una bandera de lucha, una por la que nos han llamado feminazis, una por la que nos han acosado, violentado y enviado a la cocina en más de una ocasión.
El 2017 debe ser un año en que continuemos con la lucha pero también nos replanteemos y definamos acciones, como:
  • Debemos informar, compartir, enseñar, comunicar, sobre el feminismo. Existen muchos mitos que debemos cortar de raíz sobre el significado y el movimiento.
  • Hablar de feminismos no de feminismo, como existen muchas mujeres diferentes también existen muchos feminismos, la causa finalmente es la misma, pero las acciones y las activistas son diferentes.
  • Involucrar a los hombres, aunque soy una creyente de que los hombres no pueden ser feministas, si creo que erradicar la violencia, acoso y etc es cuestión de educar y para eso es necesario involucrar a los hombres.
  • Replantearnos las formas en las que expresamos nuestras luchas, marchas y movimientos, seamos creativas y sobretodo pasemos del activismo online al offline.
  • Un alto a la violencia, acoso en Internet y un Internet Feminista, dos causas con las que continuaré en el 2017, sí Internet se ha vuelto un derecho en cuanto al acceso e importante por los servicios, información e interacción que se logra, es necesario garantizar la seguridad de las mujeres en internet, garantizar que todas puedan navegar de la misma forma que los hombres y que nuestra voz sea difundida sin ser acosada por “machitrolles”.
  • Sí, les hablo a ustedes machitrolles, en el 2017 seré una latosa.
  • Sororidad, si no aprendemos a ser sororidarias entre nosotras, entonces qué diantres hacemos como feministas, esa será una de mis banderas este año.
  • Uno de los derechos que aún no se conquistan es el derecho sexual, reproductivo y sobre nuestro cuerpo, acciones especificas debemos de hacer, porque sino temas como la maternidad por decisión, la vida sexual activa y el aborto, seguirán siendo temas en la congeladora.


Me da mucho gusto cuando escucho y leo a mujeres, compañeras y amigas hablando de sus derechos y libertades, eso habla de que sin reconocerse abiertamente como feministas, desde el feminismo hemos sembrado esa semilla del empoderamiento, y esa es una gran victoria que debemos seguir cultivando.
En el 2017 necesitamos feminismos, pero sobretodo necesitamos que todas, sin importar si se consideran o no feministas se sumen a la lucha por nuestros derechos (sexuales, reproductivos, laborales, seguridad).
Por más feminismos en el 2017, salud por la sororidad.



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