Ser madre, no madre y los comentarios del obispo
Hoy las calles se llenan de flores y buenos deseos a las madres, pienso en la mía que tuvo que irse a trabajar a la misma hora, en la que espera que el jefe les dé chance de salir temprano para ir a comer en familia. Pienso en mi madre, en la que de ser una ama de casa, cuidadora del hogar, educadora de los hijos, y una lista interminable de oficios, ella me enseñó el significado de “empoderar”, que sin importar la edad (si revelo su edad me espera la “chancla”) nunca se es tarde para retomar el camino y sobretodo convertirse en la mujer que ella quiere ser. Aún recuerdo las lágrimas, los silencios, ese odio que sentía cuando la escuchaba culparse por todos los problemas: por ser la mamá la culpa la tenía ella, la recuerdo en la noche simulando irse a dormir para que creyéramos que todo estaba bien, para después levantarse e irse a dormir a la sala. Mi mamá me enseñó que se deben tomar decisiones en la vida, que se hacen sacrificios, que no importa lo que pase “levanta la fr...