domingo, 9 de enero de 2011

Reportando desde el metro x metro

En este momento me encuentro en el trabajo, sí, el periódico no descansa y al parecer los reporteros tampoco, puede que pase algo que requiera de nuestra atención o de plano todo marche con tranquilidad y no se requiera nada, pero por si las dudas hay que estar.
La sala de redacción es invadida por los estampidos de nuestros dedos y las teclas, la premura de terminar temprano o de verter la mayor cantidad de palabras posibles antes de perder la idea, d repente y como buen corro los cinco reporteros nos unimos a unísono y tecleamos al par, y sin pensarlo dos veces las teclas se detienen para leer lo escrito, corregir la ortografía, agregar acentos o quitar palabras de más. Un Prof. decía que teníamos que ser medidos al escribir, ocupar menos palabras para plantear un tema.

En la sala de redacción los pasos se mezclan con el teléfono que suena y suena, nadie se quiere levantar y perder la inspiración, al final alguien se levanta, “redacción diga…”, mi escritorio es de metro x metro (tal vez un poquito más pero soy muy mala para eso de las proporciones) la soledad es indiscutible, unas paredes azules nos separan entre los compañeros, pero eso no impide que entre nota y nota comentemos la ultima novedad, chismeemos, platiquemos y por que no hasta contemos el chiste para alegrar a los que han tenido un día pesado.

La lámpara que ilumina mi escritorio es medio loca, de repente y sin que nadie se lo diga se apaga y me deja en las tinieblas, desde mi esquina solo percibo los pasos de los recién llegados y el eco del adiós de los que se van, el olor a tinta y papel nos inunda, los dedos se manchan de tinta al darle vuelta al periódico.



Una embarrada de cultura
García Lorca en NY
Christopher Maurer, profesor de la Universidad de Boston encontró por casualidad en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, en Washington el primero borrador escrito a mano y con correcciones del poema “Oficina y denuncia” del poeta español Federico García Lorca, este manuscrito es considerado una “rareza” pues contiene correcciones a lápiz del propio García.
Para 1929 el poeta se marchó a Nueva York donde escribió el libro “Poeta en nueva York” el cual incluye el poema “Oficina y denuncia”.

2 comentarios:

  1. Hola:

    PrimeraSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS:

    Ni hablar, tu trabajo es como el mio, en el Instituto, (HOSPITAL), tampoco hay descanso, y en estas vacacioes decembrinas me vi en la necesidad de visitar ese lugar por problemas con mi salud, y como dice alguien que conozco: LA NETA, que somos unos angeles quienes trabajamos ahi, claro yo me incluyo.

    Besos.

    Mariposa Errante.

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  2. Y entonces no se supo de qué era la llamada??? el chisme??? :( pero bueno, en un periódico pasa de todo y como dice Mariposa, es como un hospital en donde siempre hay que estar al pendiente de cualquier suceso al momento!!

    Saludos Aki!!

    xD

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#BlogAngie

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