lunes, 18 de julio de 2011

Por una cana

Todo empezó con una cana, si no hubiera encontrado una cana entre mi cabello al peinarme la mañana del viernes, en este momento estaría contando otra historia. Decidí para sentirme bien ir al salón por un corte de cabello, si no hubiera ido a la estética y no hubiera sacado las cuentas de seguro también otra historia contaría.
Hace seis años me corte el cabello por primera vez, una tarde llegue a la estético con la firme convicción de un cambio, acababa de salir de la secundaria, de una etapa que pretendía olvidar y empezar otra que también pretendía no olvidar pero si vivir.
El corte fue tardado, violento, peligroso y hasta arriesgado, en una batalla con las tijeras y mi cabello rebelde (ondulado esponjado con bastante bastante cabello) el ganador rotundo fue “las tijeras”, corto, corto como ahora esta de moda, pero hace seis años todo era otra cosa, o al menos otra moda.
La señora de la estética dio con la cana, decidimos dejarla vivir, no como prueba de las experiencias pasadas o de los años vividos, más bien como lastima, descontento, marca de lo que pasa, se deja y llega. La familia de mi madre es de jóvenes canosos, mi madre aun no llega a los 50 y una aureola blanca se ha asentado en su cien.
Todo pudo quedar allí, pero los pantalones que tanto quería no me cerraron, sí, no cerraron, el problema evidente no es el subir de peso, hago ejercicio y últimamente mucho, pero el cuerpo cambia y ya no soy la misma que hace un par de años cuando adquirí el pantalón.
Cambiamos, ¿no creen?, o bueno como diría la escritora Ann Rice “las personas no cambiamos con el paso del tiempo, sólo nos volvemos más como somos”, o como debemos de ser o deberíamos ser.
Con el paso del tiempo dejamos de comer grasas por la obesidad y las arterias tapadas, pan por que se va a las caderas, irritantes que llegan a la gastritis, alcohol que simplemente llega a todos lados, cigarros que acaba con los pulmones, la lista puede seguir y se dan cuenta de todo los que nos hace daño y lo poco que nos hace bien.
Tal vez no hubiera pensado en la existencia del cangrejo si no es por que me veo en ella, tal vez no hubiera comprendido que los años pasan si no los veo pasar frente a mi, el domingo nos reunimos a comer la familia paterna, como siempre la pregunta obligada y de cajón “¿a que año pasaste?”, como que ya va a 2 de secundaria, queee apenas a 3 de prepa, como ya pasaste a secundaria, mis primos son tan altos para ser unos escuincles con barros, ahora tengo que usar tacones para no verme chiquita.
¿Donde quedaron las escondidas, la víbora de la mar, las cebollitas, las canicas y hasta los tasos?, voltee a ver a mis primos quienes jugaban con una de esas tablas o enormes palms, otro reía desde la pequeña pantalla.
Hay veces que lo olvido, olvido que una vez fui niña y que use los tacones de mi madre jugando a ser grande, ahora uso mis propis tacones jugando a vivir.



Por cierto mi sobrina peso 2.54kg y midió 46 cm, tanto madre he hija esta de maravilla, una aprendiendo a ser madre la otra a disfrutar de su madre.

5 comentarios:

  1. A veces me gustaria volver a ser tan solo una niña para alejarme de mis responsabilidades y no preocuparme por tantas cosas, pero no podes escapar al crecer... Todavia nos quedan muchisimas cosas por vivir y experimentar, muchas etapas por descubrir...
    Te felicito por tu sobrina!!
    Besito linnnda, ♥

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  2. Así es la vida queremos ser grandes cuando somos pequeños y a la hora de serlo no nos gusta tanto, es mejor disfrutar todos estos cambios ya no los vamos a repetir.
    Disfruta a tu sobrina veras como crece rápido
    Saludotes Aki

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  3. ¡Felicidades tía!,que lata lo de las canas,pero que bueno lo de cumplir años, por lo que escribes creo que los has aprovechado muy bien, como siempre me ha gustado mucho leerte,un abrazo.

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  4. sabes es muy lindo lo que escribes pero ahora en mi vida creo que estoy en el lugar correcto con la forma correcta de mi ser aunque aun me falta mucho por aprender

    y de nueva cuenta felicitaciones por ser tia

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  5. Antes que nada un millón de felicitaciones por la sobrinita tan esperada =) en cuanto a las canas, que te diré, yo me las quito si me las encuentro, creo que han sido 3 o 4 no más, eso si, los cabellos color zanahoria tienen permiso para qiedarse jejeje... pero el oytro día me soñe a mi misma con el cabello canoso, qué horror, me dije a mi misma pero Blue, porque no te los has teñido, pareces un conejo jejeje...

    Besitos Aki.

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