martes, 30 de junio de 2015

El placer de ¡Oh Dios!



La escena es la misma, están en casa de uno de los dos, la ropa esparcida en el suelo, envueltos en las cobijas –¿en verdad alguien puede estar cobijado y moviéndose como si bailaran salsa? – ella debajo de él saca la cabeza de ladito para poder ser enfocada por la cámara y gritar con esa manera tan peculiar de: placer/cansancio/dolor/escúchame mundo con todas sus fuerzas  “Oh Dios” o “Dios”, segundos después tu pareja va a tirarse a tu lado muy cansado y sin aire, mientras que tú jadeas, mantienes los ojos cerrados y respiras muy rápido.
Las películas nos han enseñado que las mujeres debemos realizar una serie de gritos, gemidos y expresiones al momento de tener una relación sexual, pero no es cualquier clase de sonido, debe ser algo agradable al oído y no solo eso, gracias a las películas americanas o a cualquier película traducida del inglés creemos que debemos gritar “Oh Dios!”.
“Hay unas que son bien escandalosas y otras que de plano les gusta estar solo con sus gemidos”, Mateo, 25 años
Pero, ¿qué grita la mujer mexicana en el acto sexual?, pues le pregunte a varias compañeras, amigas y también a los chicos, solo una contesto que el placer era tal que grito una vez “Dios”, pero sin la exclamación o el dramatismo para parecer actriz y varios me respondieron que escuchar a su pareja los excita más.
“Yo no…yo grito otras cosas pero nunca me he sentido motivada a aludir a dios jajaja mi placer tiene nombre, y no se llama dios” Mayra, 27 años
En general, las respuestas obtenidas fueron: gemir o alguna exclamación para motivar a su pareja y que aguante más, pero también mencionaron: decir el nombre de la pareja o exagerar un poco el asunto para motivarlo más y que acabe pronto. 
“Como dice mi terapeuta, nada más relajante que gritar muy fuerte y no reprimir las sensaciones” Ana, 30 años
Como mujeres, muchas veces nos reprimimos –o siempre nos reprimimos- lo que sentimos, nos da pena decir cómo lo queremos, cuándo y lo más sencillo cómo expresar el placer a partir de un gemido, ruido o hasta con el silencio. ¿Por qué nos da pena?, por el simple hecho de que sentir nos está permitido.
Algo que también me llamo mucho la atención fue que pocas y muy pocos se animaron a hablar de lo que dicen en la cama, les daba pena contar sus intimidades “sus intimidades”, una persona si de plano me dijo “me sentí violada con tu pregunta”, pero es que nos enseñaron a dejar en la cama lo que pasa en ella y a no platicarlo después.
“Pues yo la neta solo sé que gimo porque me lo han dicho, pero yo me desconecto completamente, así que no soy consciente si algo sale de mi boca, pero creo que no le he cambiado el nombre” Jimena, 24 años
Una cosa que si me queda clara es que la mujer mexicana -al menos a las que yo les pregunte- es más sentimental, cercana, le gusta el jugueteo, acurrucarse, pero también muchas no platican qué es lo quieren.

Finalmente aquí gritamos de todo y dejamos de lado las dramatizaciones románticas de las películas y nos dejamos llevar.

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