lunes, 18 de enero de 2016

a 100 del congreso Feminista

En 1916, más de 600 mujeres -la mayoría maestras- de Yucatán, sus alrededores y de otras partes de la república, emprendieron un viaje solas, en plena Revolución para reunirse en la península de Yucatán, no imagino el increíble viaje, lo que se comentó de aquellas intrépidas mujeres que dejan por unos días casa, familia y trabajo para sentarse a la mesa con mujeres que querían y tenían algo en común.
Por allá en el Yucatánen el 16se juntaron las señoraspara hacer mitotesegún ellas pa´pedir derechosen plena Revolucióncorreteadas por villistas, zapatistas y carrancistascruzaron la republicapara el primer congreso feministapersinadas y religiosasse quejaban de sus peticiones¡educación, ocupación, participación y decisiones!Gritaban las feministas.Por allá en YucatánEn el 16juntaron las mujeres pa´hacer historia.

Un viaje peligroso, plagado de peligros, ¿ferrocarril, carreta?, ¿habrán llevado un arma entre sus vestidos para defenderse?, ¿sabían que estaban haciendo historia?, ¿o al menos escribiendo una?
El gobierno del estado presidido por Salvador Alvarado había decidió financiar parte de este primer congreso, una decisión que podemos ver ahora como un intento de quedar bien con las mujeres y que apreciaran el trabajo del actual gobierno, se reunirían a debatir cuatro temas: la emancipación del yogo tradicionalista, cómo debía ser la educación primaria, las ocupaciones para las que se debían preparar y su participación en el gobierno.
 “Puede la mujer del porvenir desempeñar cualquier cargo público que no exija vigorosa constitución física, pues no habiendo diferencia alguna entre su estado intelectual y el del hombre, es tan capaz, como éste, de ser elemento dirigente de la sociedad”.Punto aprobado en el Congreso Feminista de 1916

Después de tres días de debates y discusiones, las mujeres reunidas concluyeron que se debía de dar una educación igualitaria e intelectual a las mujeres, capacitar en oficios que les permitiera tener un trabajo digno, es interesante notar que dentro de sus peticiones o discusiones no estuvo la solicitud de sus derechos políticos, es decir no pidieron se reconociera su lugar como ciudadanas al emitir un voto, sería hasta el segundo congreso en ese mismo año donde se debatiría pero a nivel municipal.
“se pensaba que las mujeres no tenían las capacidades para desempeñar otras ocupaciones como la medicina o el derecho” Dra., Gabriela Cano, Colegio de México, y es que estamos hablando de un congreso a principios del siglo en un país sumido en una guerra y dónde aún se mantenía un feminismo más blando -cimentado por el fanatismo religioso y le educación- de cierta independencia pero que fuera un feminismo “en crisis, que tuviera que trabajar cuando falleciera el esposo”.
Es irónico pensar que un primer congreso feminista tendría los valores e ideales que hoy en día tenemos las mujeres feministas en el 2016, el congreso marco una diferencia, “es una carga simbólica muy fuerte” dice la Dra. Cano, y así lo creo, en un país conservador y sin un gobierno estable las mujeres estaban organizándose para pedir educación.
Atravesaron caminos y esquivaron las balas, pero se reunieron, a 100 años de este primer congreso, tiene su importancia porque debatieron sobre la enseñanza de las mujeres, su preparación, pero ante todo hicieron un acto de lo que hoy es una sororidad. 

Pd. Espero les guste el corrido que me invente y para los que tenían la duda, sí me cambiaron mi celular!

2 comentarios:

  1. genialmente escritora eso es lo que me queda despues de leerte

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    1. Muchas gracias :)
      es un gusto escribir y que lo disfruten, un abrazo

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Gracias por comentar
#BlogAngie

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