lunes, 2 de mayo de 2016

¿Nos sentimos incluidas? #GeneroMunicipio



Hace una semana salimos a las calles en 40 lugares del país a pedir un alto a la violencia a la mujer, asaltamos las calles para pintarlas con nuestras consignas moradas, a partir de esa fecha y hasta el día de hoy las agresiones a las mujeres no han parado, al contrario, campañas contra las feministas que salimos a marchar, por nuestros discursos, nuestros mensajes han incrementado.
Está por demás decir que los machitrolls se han dado vuelo al atacar el movimiento, podemos criticar las acciones tomadas por algunas, pero atención, las respuestas que toman ciertos grupos extremistas los hacen a partir de las realidades que les han tocado, de las violencias vividas y de la respuesta que quieren dar, aunque estoy en contra de responder con violencia, apoyo a mis hermanas mujeres a las que han vuelto víctimas de la marcha.
Creo que jamás un hombre va a entender lo que es salir a la calle con miedo, sentir repulsión de los insultos o “cosas bonitas” que te gritan, jamás un hombre va a entender lo que es sentirte vulnerable a la hora de ir a declarar por un acto de violación o violencia, lo que es callar durante años acosos por parte de familiares y aun así sonreír y salir adelante.

Después de esta movilización hemos puesto en la agenda el tema, qué nos falta y qué debemos hacer después de esta marcha, primero que nada como feministas debemos re educarnos a nosotras mismas para poder educar, existen muchos vicios en nuestro hacer, desde la organización y la continuidad del movimiento, no solo se necesita corazón y entrega. Será que en Aguascalientes el movimiento fue tranquilo, las diferentes vertientes feministas coincidimos en santa paz y trabajo en equipo, nuestro trayecto al irrumpir en la Feria Nacional de San Marcos entre la mirada de hombres y mujeres que iban a disfrutar de una fiesta no paso de uno que otro insulto, de borrachos que se burlaban y gritos de “esas machorras”.

Pienso en nuestros actuar y en las reflexiones que nos ha dejado estas dos semanas de realizar la consulta para #GeneroMunicipio, una propuesta de construcción y trabajo en equipo para un municipio con perspectiva de género.
Muchos creían que me pondría a escribir en la computadora y entregaría un borrador de la propuesta, pero no tendría la esencia, el aroma y hasta las lágrimas de aquellas mujeres que primero dudan mucho en responder la consulta y finalmente se abren y terminan contándonos las violencias, el abuso y el desinterés de las autoridades
Decidimos salir a las calles y preguntar de “mujer a mujer”, la consulta cuenta con cinco preguntas que abordan sobretodo temas de seguridad y el trabajo que debe realizar el municipio, hay preguntas de las que han resultado respuestas maravillosas pero también realidades abrumadoras, es cuando me doy cuenta que vivo en una caja muy metida en mi realidad y muchas veces hablamos, escribimos y pensamos.

Cuando les preguntamos a las mujeres sobre “qué acción debe hacer el municipio para garantizar su seguridad”, varias nos han contado sus casos de violencia, de robo, pero también de impunidad y de silencio, muchas de ellas no van a levantar una denuncia por el trato que reciben, porque los elementos de seguridad tardan mucho en llegar y otras porque creen que nunca se resolverá nada.

Otra de las cosas que hemos notado que las mujeres sienten que no son tomadas en cuenta en la “toma de decisiones”, les preguntamos sobre qué tiene que hacer el municipio para incluirlas y las respuestas son: ”nos pregunten qué necesidad tenemos?”, “que nos hagan participes de todo”, “darnos mayor oportunidad de acceso y protección a nuestros derechos”, “que se tome en cuenta que las mujeres somos capaces de hacer y lograr muchas cosas”, “tomarnos en cuenta por igual”.

Y finalmente cuándo las interrogamos sobre la necesidad de que las mujeres participen en el municipio, la mayoría nos ha dicho que sí es necesario y existe un sentimiento de no inclusión por que el hombre siempre debe de estar porque es su deber y eso no las permite crecer: “para demostrar que somos capaces, que la mujer también vale”, “no es trabajo nada mas de hombre, también la mujer puede participar”, “una se siente ignorada de sus opiniones y como si nada”, “porque las mujeres somos capaces de influir positivamente”.

Creo que es importante influir de manera positiva en la vida de las mujeres, es increíble que en el 2016 las mujeres sientan que el municipio no las escucha, no toma en cuenta sus necesidades y que el trabajo que realiza no está enfocado en lo que ocupan.
Así como las mujeres nos pusimos de acuerdo para marchar el 24 de abril, así es como la sociedad nos deberíamos organizar para pedir un municipio que sea de nosotros.

Por el momento #GeneroMunicipio seguirá consultando y reuniéndose con los colectivos y A.C para poder hacer una buena propuesta para construir de la mano el municipio que merecemos.



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