lunes, 22 de agosto de 2016

Menstruación, parte II “no es algo que me enseñó mamá”


Continuamos con la serie de narraciones sobre como las mujeres hemos vivido nuestra menstruación.
Para recordar la primera de esta serie pueden entrar a: Menstruación, parte I, “la señorita”

Fue un 17 de abril, no recuerdo si tenía 12 o 13 años, pero la fecha no la olvido por que fue un día después del cumpleaños de mi mamá. Esa tarde llegue de la secundaria, fui a mi cuarto a quitarme el uniforme y fue cuando encontré la primera mancha de sangre colorada y brillante en mi pataleta, ya sabía que era, llevaba un año esperándola, fui al cajón que me habían indicado y tome una toalla, así inicio este largo proceso, largo, porque me dura casi una semana.

Me habían dado la explicación “técnica” desde hace un año, mi mamá se metió al baño conmigo una tarde y a manera de conspiración para que nadie más escuchara me explicó cómo se usa una toalla sanitaria y una que otra pista sobre qué era la menstruación.
La educación sexual en casa, fue gracias a un libro que le habían regalado a mi hermana, venía en un kit de salud femenina de una marca de toallas sanitarias que fue a dar una charla cuando ella estaba en la secundaria, en la que yo estudiaba en ese momento, en ese libro de páginas rosas y muchas ilustraciones aprendí lo que era la menstruación, en el colegio me dieron una explicación muy superficial que termino en un proyecto en plastilina de mi útero (el cual no sacamos a exponer como todos los proyectos para que los chicos de grados menores no lo vieran).
La explicación de mi mamá fue vaga y técnica, creo que no sabía como explicarlo. Hablar de estar en mis días era un tema reservado para las mujeres de la familia, desde pequeña había visto la carrera por alcanzar a llegar al baño, a mi hermana quejarse de ocupar algo para el dolor, la manera tan cuidadosa como sacaban la basura del baño de “las niñas” y los paquetes rosas o morados que se guardaban en la bolsa del pantalón mi hermana mayor y mamá, creo que tener una hermana mayor sirvió.
Nunca he sido cerrada para hablar de mi menstruación, mi novio, amigas y amigos saben cuándo ando en mis días por que lo cuento abiertamente, nunca me ha dado pena contar a los de mi círculo, es algo… normal.
No creo en el mito de los tampones, los uso, no es algo que me enseño mamá, pero un día tenía una fiesta en la alberca y no pude meterme, eso me frustro, por lo que busque opciones y encontré los tampones, como nadie quería enseñarme busque unos tutoriales en YouTube, leí sobre las diferentes marcas, finalmente ocupe 3 para aprender, uno lo abrí para observarlo, el segundo fue la prueba y el tercero el bueno.

Ahora mi menstruación es parte de mi vida, la recibo, pero no detengo mi vida, no dejo de hacer lo que me gusta, sigo viviendo.



Les recuerdo. este sábado es la 1er Editatona Ags

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