lunes, 2 de julio de 2018

¿Ya fuiste a votar?¿Qué compartiste?


¿Ya fuiste a votar?, fue la pregunta que muchas y muchos hicimos el día de ayer, me emocionó mucho ver que en mi casilla había fila cuando llegue a votar y cuando los demás miembros de mi familia fueron se encontraron con lo mismo.

Más allá de esta reflexión de cruda electoral -después analizaremos los resultados en cuestión de mujeres electas-, llamó mi atención que en el ánimo de compartir nuestra participación difundimos nuestra información sensible y datos biométricos.

Cada una de las personas que participó en este proceso expresó su participación de diferentes formas, no había una obligación sobre qué compartir o qué no estaba permitido, pero en redes sociales encontramos de todo, la foto del pulgar, la foto con la identificación, la boleta marcada, colocando la papeleta en la urna y etc.

Es decir, ayer alimentamos las redes sociales con una gran cantidad de información sobre los perfiles que votan, sus horarios y nuestras reacciones, más allá de eso está toda la información sensible y biométrica que hemos entregado –sin intensión sino con ánimo de ser partícipes- a las redes: nuestra huella digital, CURP, clave de elector, domicilio, el rostro, solo por mencionar algo.

¿Por qué?, porque fotografías con la identificación no fueron anonimizadas y es posible extraer de ellas información, es posible como lo demostró un amigo de Guadalajara, extraer la huella digital con una aplicación gratuita.
No, no soy paranoica, pero ¿qué pasa con esta información?, casos como el de Cambridge Analytica y el uso que hacen  las bases de datos de la información que recopilan las redes sociales nos deberían hacer pensar dos veces que estamos compartiendo.

¿Qué uso le dan?, pensemos en la banca móvil que da la opción de entrar a tu cuenta con el reconocimiento facial, no vayamos tan lejos, la morí de los celulares el código de seguridad es la huella digital.

¿Qué podemos hacer al respecto?
Cuidar la información que compartimos desde las redes sociales, por ejemplo:

1.- Tapar datos personales de la identificación, se puede usar un editor de foto y difuminar o tachar información como el CURP, Clave de elector, entre otros.
2.-Tomar desenfocada la foto del pulgar o usar algún filtro. 
3.-Contar con verificación de dos pasos en las cuentas que usan algún dato biométrico.


En este ejercicio democrático de participar debemos tener cuidado de donde dejamos nuestra data, serán muchos años, pero apenas iniciamos.  
Les invito a leer el informe que realizó Marianne Díaz para Derechos Digitales “El cuerpo como dato”

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